Uno de ellos es autoría del Diputado del Partido Demócrata Progresista, Gabriel Real, y propone la adhesión de la Provincia a la Ley Nacional N° 27.159, que regula un sistema de prevención integral de eventos por muerte súbita en espacios públicos y privados de acceso público, para reducir las muertes por paros cardíacos. La otra iniciativa legislativa es del Diputado Eduardo Di Pollina, que propuso la creación de la Ley Provincial de disponibilidad obligatoria de desfibriladores en los espacios públicos y privados con gran afluencia de personas.
El proyecto de Real propone que la Autoridad de Aplicación establezca por vía reglamentaria, incentivos fiscales para quienes coloquen un DEA, que es un dispositivo electrónico portátil para la estimulación eléctrica de un corazón que está fibrilando, mediante la aplicación de dos electrodos sobre el tórax de la víctima, por donde pasa una corriente eléctrica, que tiene como objetivo restablecer el ritmo cardíaco normal.
“En nuestro país mueren aproximadamente 40.000 personas al año de manera inesperada. El 80% de esos decesos se produce por una fibrilación ventricular (o trastorno del ritmo cardíaco), un cuadro que puede evitarse empleando un desfibrilador para la reanimación. El 20% restante de los casos se pueden resolver con el método de emergencia de compresión torácica. En consecuencia, Ia formación de las personas en técnicas de Reanimación Cardio-Pulmonar (RCP), que es un procedimiento de emergencia utilizado para salvar la vida de una persona que ha perdido el pulso o la respiración, mediante la respiración boca a boca y el masaje cardíaco externo; y la presencia de un desfibrilador son aspectos claves. Todo esto también significa un desafío porque estamos h ablando de un cambio cultural para que los ciudadanos incorporen estas habilidades”, dijo Real.








