A una semana de la puesta en marcha del tren Rosario-Buenos Aires, el funcionario aseguró que el objetivo es tener “el mejor servicio”, pero que para eso hay que ir “trabajando día a día”. En relación a la duración del viaje, que actualmente es de seis horas y media, aclaró que se irá reduciendo a cuatro a medida que vayan culminando las obras en las vías.
“Está claro que hay que ir mejorando”, analizó Ramos, quien propuso en este sentido también “pensar que la gente se ha capacitado, pero también van a ir tomando el timing, lo mismo los chicos que están atendiendo”.
“Es todo un proceso que no se termina con cambiar una vía o adquirir un material rodante de última tendencia” sino que “todo esto requiere de un esfuerzo y coordinación entre material rodante, recursos humanos y la calidad del servicio”, reflexionó.
Para el precandidato a vicegobernador de la provincia de Santa Fe por el Frente Justicialista para la Victoria “está claro que tenemos que tener el mejor servicio, un tren nuevo, impecable, con gente atenta. Y eso lo vamos a ir puliendo y trabajando”.
En relación a los cuestionamientos que se le hace al servicio opinó que “están bien las críticas” porque “sin duda uno encuentra cosas para ir mejorándolas”, pero que “nadie puede discutir que éste es un proceso de inicio y que, más allá de las críticas, necesitamos que los santafesinos defendamos esto a muerte para no volver a otras épocas”.
“Es mucho lo que hay que hacer. Es un proceso que hay que ir mejorando día a día”, agregó el funcionario.
Por último, sobre la zona donde está emplazada la Estación Sur, Ramos dijo que la terminal “es un ejemplo del rol de la obra pública, para ir rejuveneciendo y revitalizando un sector que estuvo olvidado para Rosario”, pero que “por otro lado hay que seguir relocalizando a las familias que están a la vera de la vía”.






