El Senado de Santa Fe convirtió este jueves en ley el proyecto impulsado por el senador del departamento Rosario, Ciro Seisas, que establece sanciones para distintas conductas vinculadas con la actividad de cuidacoches en la vía pública cuando se encuentre prohibida por la normativa local. Tras la aprobación, el legislador defendió la iniciativa y sostuvo que busca brindar herramientas a los municipios para intervenir frente a una problemática que, según afirmó, fue planteada reiteradamente por vecinos y comerciantes.
“Esto no nació en un escritorio ni de una alucinación de IA. Nació en los mensajes, comentarios y reclamos que nos mandaron cientos de vecinos y vecinas. De todos los que nos dijeron ‘hagan algo con esto’”, afirmó Seisas al explicar el origen del proyecto.
El senador sostuvo que recibió reclamos vinculados con situaciones de extorsión y señaló que también hubo comerciantes que, según relató, perdieron clientes por temor a situaciones relacionadas con la actividad. Mencionó además pedidos realizados por vecinos de distintos barrios de Rosario.
Para Seisas, la nueva legislación establece un marco que hasta el momento no existía y permite que cada municipio determine cómo implementar la regulación de acuerdo con su propia realidad.
“La ley le dice a cada municipio: la provincia los acompaña. Ordenen su espacio y establezcan reglas, en respeto a sus autonomías. Cada ciudad va a poder diseñar su propia ordenanza según su realidad. Rosario no es Reconquista. Santa Fe no es Rafaela”, sostuvo.
La norma establece un régimen de adhesión municipal y contempla sanciones para quienes, sin autorización y cuando la actividad esté prohibida por la normativa local, ofrezcan lugares para estacionar o realicen tareas de guarda, cuidado, lavado o limpieza de vehículos a cambio de dinero u otro beneficio. También prevé agravantes para determinadas circunstancias y situaciones de reincidencia.
“Ahora empieza un proceso”
Seisas aclaró que la sanción de la ley no implica que la problemática quede resuelta de manera inmediata.
“Con esta ley no se termina nada. Lo dijimos desde un principio: ahora empieza un proceso que va a llevar su tiempo hasta regularizar la situación”, afirmó.
El legislador comparó el proceso con el reemplazo de la tracción a sangre en Rosario, que —según señaló— demandó más de tres años.
“Lo que hicimos fue generar una herramienta que hasta hoy no existía y que termina con un gris que solo beneficia a bandas extorsivas”, sostuvo.
De acuerdo con la normativa aprobada, los municipios que adhieran y prohíban la actividad contarán con un marco para su aplicación y podrán requerir el acompañamiento de las fuerzas de seguridad provinciales cuando corresponda.
Capacitación e inclusión laboral
Uno de los aspectos que Seisas destacó es que la ley también contempla un abordaje para las personas que llegaron a esta actividad por razones económicas.
“La ley no le da la espalda a nadie que entró a este circuito por necesidad. Al contrario”, afirmó.
En ese sentido, señaló que la normativa establece medidas de prevención, inclusión, capacitación, formación en oficios e intermediación laboral, además de políticas vinculadas con consumos problemáticos, articuladas con municipios y otros actores.
“Tenemos casos en que aquellos que lo hacen por necesidad han sido corridos por bandas e incluso que han sufrido ataques por el descontrol que se generó con el paso del tiempo”, sostuvo.
Y agregó: “No podemos ordenar la calle si no atendemos las causas que arrastran a las personas a la marginalidad”.
“La actividad cambió con el tiempo”
El senador planteó además que la actividad debe ser analizada en función de las transformaciones que atravesó durante las últimas décadas.
“No podemos quedarnos con la foto vieja: lo que era esta actividad hace 30 años. Yo nací acá y vi cómo se fue transformando”, expresó.
Según su interpretación, lo que en sus comienzos podía representar una forma de subsistencia para algunas personas se transformó, en determinados casos, en situaciones vinculadas con intimidaciones y extorsiones.
“La actividad con el tiempo cambió para mal y no podemos mirar más para otro lado”, afirmó.
En ese marco, Seisas defendió las políticas destinadas a recuperar espacios públicos en Rosario y sostuvo que el objetivo de la legislación es que esos lugares puedan ser utilizados por los vecinos.
Las críticas al proyecto
El senador también respondió a los cuestionamientos que recibió la iniciativa durante su tratamiento legislativo.
“Hay quienes dicen que esta ley no contempla la realidad social. Lo dicen los mismos que durante treinta años naturalizaron que grupos violentos se apropiaran de las esquinas usando como escudo a personas vulnerables”, sostuvo.
Seisas afirmó que su planteo busca diferenciar entre quienes ingresaron a la actividad por necesidad y las situaciones que, según denunció, estarían vinculadas con organizaciones que ejercen presión sobre vecinos y trabajadores informales.
“Una persona que entró al circuito por necesidad merece una salida real, no quedarse atrapada entre la extorsión de quienes manejan el territorio y la indiferencia del Estado. Eso es lo que esta ley viene a cambiar”, afirmó.
Finalmente, el senador sostuvo que el proyecto recibió críticas desde distintos sectores políticos y defendió su postura como una respuesta a los reclamos que, según afirmó, recibió durante el proceso de elaboración de la iniciativa.
“Ni de derecha ni de izquierda, este es un proyecto del sentido común”, expresó.
La sanción de la ley abre ahora una nueva etapa: serán los municipios los que deberán definir, dentro del marco establecido por la legislación provincial, las reglas que regirán en cada ciudad y avanzar en su implementación.








