El Servicio Público Provincial de la Defensa Penal elaboró un informe sobre casos de gatillo fácil en Rosario, y relevó que en los últimos 22 meses se registraron 27 casos. En 2014 hubo 14, mientras que en lo que va del 2015 ya suman 13 las personas abatidas por la policía. El defensor Gabriel Ganón, acusó “la falta de control político sobre la fuerza policial”, y además, criticó que “el poder judicial no tiene la voluntad de investigar casos de violencia institucional”.
Lista negra
El recuento de casos incluye a varios jóvenes y comienza en los primeros días de 2015 con Jonathan Herrera, que fue confundido con un supuesto ladrón que era perseguido por la policía mientras lavaba el auto en la puerta de su casa. Luego, Alexis Rosales, que fue ultimado por agentes del Comando Radioeléctrico cuando observaron un auto en “situación sospechosa” y sin mediar palabras les dispararon, aunque el parte policial indica que hubo intercambio de disparos.
Los episodios siguientes son similares y la lista continúa con Nelson Fuentes; Jonathan Belotti; Dante Fiori; Carlos Godoy; Maximiliano Zamudio; Facundo Rivas; Lucas Matías Segovia y Ezequiel Marcelo Fiori. Los dos últimos fueron asesinados cuando ingresaron a robar en una casa de José Ingenieros al 8500. Según el parte policial, agentes que patrullaban la zona observaron la puerta abierta y al ingresar se toparon con los jóvenes que comenzaron a disparar. El resultado fue el abatimiento de los dos ladrones, que recibieron tres disparos en el pecho cada uno.
Las últimas tres víctimas fueron Marcelo Joaquín Cañete, Elías Martínez y Gerardo Escobar, un empleado municipal que fue a bailar a un boliche del centro de la ciudad, salió del lugar el viernes 14 de agosto de este año y fue hallado sin vida flotando en las aguas del río Paraná una semana después.
En aumento
De acuerdo al registro del año 2014, se puede inferir que la cantidad de casos va en aumento. Si durante el año pasado se contabilizaron 14, incluido el caso de Franco Casco -muy similar al de Escobar- quien tras estar detenido en la Seccional 7° apareció 20 días después flotando sin vida en el río Paraná. En el transcurso del 2015, a falta de dos meses para finalizar el año, ya se registraron 13 casos.
El informe describe casos de violencia institucional en el marco de situaciones de robo, persecución y enfrentamiento, donde la víctima es siempre el presunto delincuente. Desde el Servicio Público de la Defensa recordaron además, que la función del personal policial es la de detener al supuesto delincuente y ponerlo a disposición de la Justicia para que investigue la responsabilidad penal que le cabe al sospechoso.
Amparo oficial
El defensor público provincial, Gabriel Ganón, apuntó contra el Poder Judicial santafesino, al asegurar que “no tiene voluntad de avanzar en la investigación y la sanción de los hechos de violencia institucional”, y contra el poder político provincial.
“A la policía se la deja manejarse de la manera que quiere, con total y absoluta autonomía del poder político y esto permite que cuando ocurre un episodio de estos, ningún policía sea sancionado. Y que institucionalmente se proteja y se ampare este tipo de comportamientos”, señaló en diálogo con el portal Conclusión.
En este sentido, Ganón añadió que “la situación es bastante critica” dada la total “autonomización de la policía”, y “la falta de control político sobre la fuerza policial”.
Por último, Ganón cuestionó que todos los hechos vinculados a violencia institucional, donde están involucrados efectivos de la fuerza, son investigados por la misma policía, lo cual genera algún tipo de sospecha sobre el aporte de pruebas o el posible ocultamiento de las mismas.
También señaló que para mayor transparencia, las investigaciones debieran estar a cargo de otra fuerza y no de la propia policía.
El Argentino Rosario






