Sobrevivientes y familiares de las 22 personas que murieron por la explosión y posterior derrumbe de un edificio en Salta 2141 debido a un escape de gas, el 6 de agosto del año pasado, conmemoraron a las 9.38 de hoy, con un toque de sirenas y un minuto de silencio, el primer aniversario de la tragedia.
Con 22 cruces colocadas en memoria de las víctimas en el paredón que se levantó en el lugar donde hace un año había una torre de viviendas de tres plantas, y visiblemente conmovidos, familiares, amigos y vecinos de las víctimas se reunieron en Salta 2141 y a las 9.38 hicieron sonar las sirenas de los camiones de bomberos llegados para recordar quizás el momento más triste vivido en la ciudad y realizaron un minuto de silencio.
Con un cartel que decía “Sin impunidad, con justicia, 22 vidas inocentes se apagaron”, y en el que se observaban los rostros de los fallecidos, los familiares se reunieron frente a un escenario en el que colocó una corona de flores.
Luego del sonar de sirenas y del minuto de silencio, el trabajador de prensa Daniel Amoroso, quien estuvo a cargo de la conducción del acto por pedido de los familiares de las víctimas, dijo que “nada se consigue sin justicia”.
Tras esto recordó los nombres de las 22 víctimas fatales. La lectura de los nombres fue acompañada de los gritos de “presente” y el pedido colectivo de “justicia”.
El acto continuó con Alicia Vidal, madre de Maximiliano Fornarese, quien murió en la explosión, que leyó una carta escrita por familiares y sobrevivientes.
En la misiva, la mujer manifestó que “con solo uno que quede en esa lucha bastará para seguir pidiendo justicia” y sostuvo que “no hay escuela que enseñe a seguir viviendo con este dolor”.
Vidal expresó que desde el lugar de la explosión “se mantiene viva la memoria” y pidió “concientizar al ciudadano sobre el peligro en que vive”.
“Justicia, memoria y esperanza son las palabras que nos sostienen”, sostuvo la mujer al finalizar la carta, que fue aclamada por los asistentes, quienes se abrazaron entre lágrimas de dolor y emoción.
En declaraciones posteriores a la prensa, la mujer pidió “que nos acompañe la ciudadanía, que pidan junto con nosotros, y que cuando pasamos en las marchas no nos miren desde los balcones, que bajen y nos acompañen para reclamar todos juntos”.
“Caminamos por la ciudad y no sabemos qué puede pasar, todos los servicios deben ser controlados, especialmente las autoridades deben hacer que los servicios de las empresas estén siempre controlados, porque el gas y la luz han matado ya muchas veces en este país”, dijo Vidal de Fornarese.
En tanto, Claudia Vaio, madre de Santiago Laguía, que también murió en la explosión, dijo que sale a pedir justicia por su hijo. “El no podría verme tirada en una cama hoy sin pedir justicia, sin moverme y por eso no vamos a parar, nada nos va a detener y seguiremos pidiendo justicia aunque salgan a burlarse en nuestra cara”, sostuvo.
Por su parte, Alicia Baquero, sobreviviente de la tragedia, dijo a la prensa que vivía en el quinto piso del edificio que explotó y estaba embarazada de cinco meses cuando sucedió la tragedia, que le dejó “muchas secuelas físicas”, aunque su bebé nació bien.
“Una de las paredes de mi departamento me aplastó toda la parte derecha del cuerpo, tengo fracturas vertebrales, hago rehabilitación y es muy difícil después de un año aun con secuelas del daño físico y psíquico que todos tenemos y tratamos de sobrellevar”, señaló.
Luego, la cantante Cecilia Petrocelli (visiblemente emocionada) interpretó la canción “Honrar la vida”, de Eladia Blázquez.
Esta tarde, a las 18, en el mismo lugar se realizó una misa y luego otro familiar de las víctimas pronunció un discurso en el que se hizo hincapié en el pedido de justicia y posteriormente actuó la cantante Soledad Pastorutti.
El Ciudadano






