“Durante tres años Javier Milei nos dijo que el sacrificio y el ajuste valían la pena porque, al menos, se iba a ordenar la macroeconomía” sostuvo De Ponti, y se preguntó: “¿de qué sirve un orden que se logra a costa de que nadie llegue a fin de mes?”
Para De Ponti, “el gobierno hace agua”. “El presidente se pelea con todo el mundo, todas las semanas estallan escándalos de corrupción. El único logro que tenían para mostrar era la baja de la inflación, frenaron toda la economía con ese objetivo, y ni siquiera lo pudieron sostener”, apuntó.
El estudio indica que, sólo para alimentarse, una familia tipo necesitó en septiembre un mínimo de 860 mil pesos mensuales. Es un aumento del 13,1% respecto a junio. Los rubros con mayor incidencia en el aumento fueron los consumos más básicos: la papa (+60%), la cebolla (+64%), el pan (+32%) y la leche (+22%).
El informe también compara los ingresos de referencia con el costo de vida (CVF), que trepa a $2.465.882 mensuales de promedio, llegando a superar esa cifra en algunos barrios rosarinos (en Bellavista es de $2.638.310).
En ese sentido, no hay sueldo, entre las actividades con mayor número de trabajadores, que alcance a cubrir esa cifra. Un oficial de construcción cobra el equivalente a un 59% del CVF, y es el que más alcanza. Le siguen polícias (58%), docentes (55%), empleados de comercio (53%) y trabajadores municipales (50%). Una trabajadora de casa particular, al igual que los jubilados que cobran la mínima, tan solo alcanza a pagar con su sueldo el 21% del costo de vida de una familia.
La diputada justicialista remarcó que “cada vez hay más gente que se endeuda para comprar comida, que no paga los servicios, que recorta gastos esenciales”. “Detrás de cada una de estas situaciones hay noches sin dormir y muchos dolores de cabeza. Cuando falta plata, también se resienten los vínculos, y el peso de sostenerlos recae casi siempre en las mujeres, con un trabajo que nadie cuenta”, consideró.
“Cuando trabajar no alcanza para vivir, lo que se rompe es el pacto básico de una sociedad. Frente a este panorama nosotros queremos que el Estado, que hoy juega para los más poderosos, vuelva a cuidar a la gente, ayudando a recomponer los ingresos y protegiendo la salud mental y vincular de las familias” expresó De Ponti, y agregó: “nuestro pueblo ya demostró muchas veces que sabe salir adelante cuando no le ponen palos en la rueda”.
El CESO realiza trimestralmente este tipo de relevamientos en comercios barriales. A partir de diciembre de 2025 el informe implementa una actualización metodológica del Indicador de Costo de Vida, que incorpora una revisión de la canasta representativa de consumo, con el objetivo de reflejar de manera más precisa la estructura de gasto de los sectores populares de Rosario. La nueva canasta se construyó a partir de la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares 2017-2018, actualizando los distintos rubros de consumo.
Esto implicó una reasignación con mayor peso relativo de rubros que se encontraban subrepresentados y explica la brecha con respecto a las mediciones oficiales que, entendemos, han quedado desfasadas.








