El dirigente del Partido Socialista Fabio Rovere expresó una fuerte preocupación por la situación de Capitán Bermúdez y lanzó duras críticas a la gestión municipal, a la que acusó de falta de planificación, prioridades erráticas y ausencia de políticas de desarrollo.
“Me preocupa mucho cuando recorro la ciudad en el estado en el que está. El propio intendente dijo que tienen prioridades y me gustaría saber cuáles son”, planteó.
En ese sentido, cuestionó el criterio en la ejecución de obra pública. “Hacen cordón cuneta y asfalto donde no vive nadie, mientras las personas mayores que van al médico, los vecinos que van a trabajar o los chicos que van a la escuela pisan barro como si fueran chanchos. Hay que priorizar dónde viven los vecinos, que son quienes aportan y pagan la TGI”, afirmó.
Rovere también denunció problemas de calidad en las obras realizadas. “Los asfaltos que se hicieron en la ciudad son de mala calidad, están mal hechos y en lugares donde no vive nadie. Hay asfalto que tiene menos de un año y ya está roto. Se gasta mal y dos veces”, sostuvo.
Además, describió un escenario de deterioro generalizado. “Estamos en una ciudad estancada, gris, no tiene luces. No hay innovación. Transitar la ciudad es una odisea, están todas las calles rotas porque no hay mantenimiento y porque las cosas que se hicieron se hicieron mal”, remarcó.
El dirigente también apuntó a la falta de un proyecto de desarrollo. “Bermúdez necesita un sector destinado a un parque industrial liviano, donde podamos seducir a empresas para que se instalen en la ciudad, generando más recursos y trabajo. También necesitamos un polo gastronómico y turístico, recuperando la costa del Paraná y dejando de vivir de espaldas al río”, indicó.
En materia de gestión, cuestionó errores reconocidos por el propio Ejecutivo. “El intendente reconoció que en barrio Copello se equivocaron, lo mismo en Villa El Prado y en calle Gaboto. Pero el costo y el daño a los vecinos, ¿quién lo paga?”, planteó.
Rovere también criticó la falta de avances en infraestructura social. “Hace 11 años que conducen la ciudad y no pudieron hacer una pileta pública en el Polideportivo ni terminar los vestuarios. Tenemos un polideportivo abandonado. Es una gestión que no escucha y parece no importarle”, afirmó, aunque también señaló que “la responsabilidad es en parte de la sociedad, porque muchas veces no participamos”.
Crisis en la salud de la ciudad
Por otra parte, puso el foco en la situación del sistema de salud. “Me preocupa fundamentalmente lo referido a la salud. Retrocedimos 20 años: los centros de salud siguen con la misma infraestructura, el mismo personal y los mismos servicios”, advirtió.
En contraposición, reivindicó las políticas impulsadas por los exgobernadores Hermes Binner y Miguel Lifschitz. “Para nosotros la salud pública siempre fue una prioridad. Ellos no son el pasado, son el presente y el futuro porque planificaron y llevaron adelante hospitales de alta y mediana complejidad y fortalecieron el sistema”, sostuvo.
También destacó la experiencia del Centro de Salud Cristallini, donde —según explicó— se garantizó la gratuidad del servicio, se mejoró la infraestructura y se logró un fuerte anclaje barrial.
Finalmente, alertó sobre la falta de inversión en los últimos años y denunció una situación delicada en el hospital local. “Hace meses existen situaciones de gravedad institucional y nadie habla del tema. Hay denuncias de una decena de trabajadores por irregularidades y todo sigue igual. No veo voluntad política ni gestión”, afirmó.
“Mientras la población crece y cada vez más personas dependen del sistema público, la Municipalidad no hace nada. Hay un proceso administrativo abierto hace más de un año y no se resuelve, lo que genera aún más malestar”, concluyó.






