Un nuevo caso de violencia de género ocurrió en Capitán Bermúdez. En este caso, se trata de un femicidio seguido de suicidio, que ocurrió el jueves por la madrugada.
Un hombre de 26 años, identificado como Carlos Togniolli, mató a golpes a su ex novia de 24 años, Romina Zapata, y luego se suicidó.
El hecho, que consternó a los vecinos, ocurrió en una vivienda ubicada en calle Belgrano al 1904, entre José Hernández y El Porvenir, de barrio Villa Margarita de esa localidad.
Según expresó el jefe de la comisaría 2da de Capitán Bermúdez, Subcomisario Vázquez, “alrededor de las 10 de la mañana nos llaman porque había un hombre fallecido. Al llegar encontramos al joven colgado de una viga de la habitación del fondo de la vivienda y, a su vez, se observa que había una habitación con la puerta cerrada con llave, se violentó esa puerta y finalmente se halló el cuerpo sin vida de una mujer, quien aparentemente fue asesinada a golpes”.
Según los investigadores, se trata de una pareja que se encontraba separada desde el mes de enero, aunque algunas veces, cuando Togniolli estaba de franco en su trabajo, la joven lo visitaba. Esa noche se encontraba ella, junto a la hija de ambos, en la vivienda del joven, y aún no se pudo establecer cuáles fueron los móviles que llevaron al fatal desenlace.
La hija presente
El macabro hecho se conoció debido a que alrededor de las 9 y media de la mañana del jueves, la pequeña hija de ambos fallecidos, una menor de 6 años, salió de la vivienda y se dirigió a la casa de unos vecinos. Allí, extrañados por la presencia en soledad de la chiquita, los vecinos deciden avisarle a la hermana de Togniolli lo que estaba pasando. La mujer acudió al domicilio de su hermano y allí se encontró con el joven colgado de una viga del techo, ya sin vida. Fue en ese momento cuando dio anuncio a la policía, quienes al llegar constataron el suicidio y posteriormente también la feroz muerte de la mujer.
Si bien personal policial se encuentra investigando para ver cómo se suscitaron los hechos, según declaraciones de vecinos, alrededor de la una de la madrugada vieron llorar a la menor, quien entraba y salía de la casa, y sus padres no aparecían, por lo que se estima que los hechos podrían haber ocurrido a esa hora.
Flavia Campeis / Síntesis






