Ante un colmado auditorio, la edila afirmó: "La identidad comienza a construirse y a recuperarse cuando Néstor Kirchner define en 2003 que en Argentina hubo terrorismo de estado y no la teoría de los dos demonios como la muchos de los partidos políticos (orgánicamente) habían adherido. Néstor constituyó en la relación entre política de derechos humanos y democracia, los procesos de transformación y democratización de las instituciones. Esta es la mayor reparación de la democracia en materia de derechos humanos sobre violaciones de lesa humanidad. Abuelas e Hijos, posibilitaron la mirada de sectores de la sociedad sobre niños y niñas que ni siquiera habían tenido la oportunidad de la participación”.
Los testimonios de José Zalazar (hijo de Sixto, militante desaparecido en Concordia-Entre Ríos) y de Tomás Labrador (hijo de Palmiro) dieron cuenta de la sistematización de la apropiación y supresión de identidad; cuya búsqueda de verdad y justicia, convirtió a los hijos y nietos recuperados en sujetos plenos de identidad.






