Escrita por el licenciado Hugo Cravero
Aunque El Urbano ya ha publicado un breve biografía del escribano, en esta crónica se amplían datos de su familia y su legado
Lisandro Paganini Sáenz nació el 28 de junio de 1837 en Buenos Aires en una familia acomodada porteña. Su padre, Anselmo Juan Bautista Paganini, llegó en 1832 de Lombardía, Italia, y su madre Candelaria Sáenz era parte del abolengo rioplatense.
Anselmo había nacido en Mantua, en la actualidad capital de la provincia del mismo nombre en la región de La Lombardía, en 1808. Perteneciente a una familia de larga residencia en la zona de La Liguria, el padre del fundador de la ciudad llegó a la provincia de Buenos Aires, gobernada por Juan Manuel de Rosas, con el título de ingeniero mecánico, graduado en Milán. De joven Anselmo viajó por Europa junto a su pariente Niccolo Paganini, el eximio violinista genovés, acompañándolo en sus giras.
Por su parte Candelaria Sáenz era una niña bien, de las familias que habían hecho fortunas en tiempos coloniales y que supieron atravesar la tumultuosa vida entre revoluciones y guerras civiles de la país en formación.
Del casamiento de Anselmo y Candelaria, en 1834, nacieron cuatro hijos. Virginia Paganini Sáenz, en 1836, Lisandro Paganini Sáenz, en el 37', Ana Paganini Sáenz, en 1838 y Ernesto Paganini Sáenz, en 1839, muerto al nacer.
El transitar de los Paganini Sáenz rondó entre Buenos Aires y Rosario.
Aunque la familia definitivamente se radicó en la ciudad ribereña en 1865, Lisandro ya era habitué en su participación social y política en la ciudad, que había sido declarada como tal en 1852 por el gobernador Domingo Crespo. Es por eso que a los 22 años inauguró un periódico rosarino llamado “Museo literario” y fue el tercer escribano graduado en Rosario en 1861.
Antes de la mudanza a estos lares, Lisandro se casó en Buenos Aires, a los 19 años de edad, con Asunción Ruíz y Báxter, una adolescente de 14 años. De ese matrimonio nacerían 8 hijos. Carlos Paganini Ruíz y Báxter, en 1860, María Paganini Ruíz y Báxter, en 1862, Lisandro Enrique Paganini Ruíz y Báxter, en 1868, María Elena Paganini Ruíz y Báxter, en 1865, fallecida a los pocos meses de nacer, Ernesto Paganini Ruíz y Báxter, en 1870, Elena María Paganini Ruíz y Báxter, en 1866, Eduardo José Paganini Ruíz y Báxter, en 1871 y Alberto Paganini Ruíz y Báxter, en 1872, fallecido al año de vida.
Hay que destacar en esta crónica a dos hijos del matrimonio Paganini – Ruíz y Báxter.
Uno fue Carlos, su primogénito, quien junto a su padre participarían en las batallas de Barracas y Corrales Viejos en junio de 1880.
Esas incursiones bélicas hicieron tomar a los Paganini postura política a favor del presidente Julio Argentino Roca, quien puso fin en esas batallas décadas de enfrentamiento entre la provincia de Buenos Aires y la República Argentina.
No hay detalles históricos de la participación de Carlos y Lisandro en el campo de militar, pero el escribano estuvo en el bando ganador, lo que hizo que su familia aumentara su poder económico y político en el sur de Santa Fe.
El otro hijo de renombre fue el menor, Eduardo José. A sus 22 años, en 1893, fue capitán de la Guardia Civil en Rosario, y uno de los fundadores, junto a su tío Lisandro de la Torre, de la Liga del Sur, luego Partido Demócrata Progresista.
En la década del 30' del siglo XX, Eduardo José sería jefe de la Policía de Rosario, apareciendo en varios reportes periodísticos de la época como uno de los férreos combatientes de la mafia siciliana que se había instaurado a costa de sangre en la región.
En 1906 se casaría con su prima hermana, Virgina de la Torre. De ese linaje se llega al día de hoy con muchos familiares directos. La más destacada es María Elena Paganini, una rosarina radicada hace tres décadas en España, en la región de Andalucia. María Elena es escritora y una brillante periodista que ha participado de programas televisivos en la península ibérica.
A su vez lleva adelante un proyecto de arte llamado “Paganini honra a Paganini”, un espacio que conmemora a su familiar directo Niccolo Paganini.
Antes de avanzar más sobre Lisandro Paganini Sáenz y sus desarrollos latifundistas, hay que decir que su hermana mayor, Virgina, en 1867 se casaría con Lisandro de la Torre. Del matrimonio nacerían 3 hijos.
El único varón fue Nicolás Lisandro de la Torre Paganini, más conocido como Lisandro de la Torre, quien luego de recibirse de abogado en Buenos Aires en 1888, participó de la fundación en el 89' de la Unión Cívica de la Juventud, germen de las revoluciones de las década del 90' del siglo XIX. Sus diferencias con los correligionarios, en especial con Hipólito Yrigoyen que quien se batió a duelo en 1897, lo hizo renunciar de la Unión Cívica Radical, para fundar en 1907 la Liga del Sur, devenido en 1914 en el Partido Demócrata Progresista.
De la Torre fue periodista, fundando en 1898 en Rosario el diario “La República”. Pero su relevante labor fue la parlamentaria en el Congreso de la Nación defendiendo los intereses argentinos ante el atropello inglés en la década infame denunciando el Pacto Roca – Runciman.
Los de la Torre murieron sin descendientes, por eso son Los Paganini los que siguen recordando constantemente su mandato de moralidad y honestidad.
Volviendo a Lisandro Paganini Sánez hay que decir que ya para 1870 era propietario de una de los tres escribanías que había en Rosario. Por entonces también era parte de la Sociedad de Crédito Territorial de Santa Fe, una entidad financiera que duró unos pocos años, pero que imprimió el espíritu dinámico para integrar el mercado inmobiliario.
Uno de los mayores influyentes de ésta institución pionera fue Carlos Casado del Alisal, un español que se radicó en la zona en 1857. Con menos de 30 años, el hombre nacido en 1833 en Villada, llegó al país y al poco tiempo ya estaba vinculado a los grandes negocios de esa época.
Éste integró el 1864 el Directorio Provisional en la ciudad de Rosario para la construcción del Ferrocarril Central Argentino, en carácter de tesorero. En 1865 creó el Banco Casado, donde acuñó billetes con su firma, y que posteriormente fue adquirido por el Banco de Londres. Con la venta de este banco, comenzó a comprar grandes extensiones de tierras en el país, con una particular atención en Santa Fe y sur cordobés.
Alisal se convirtió en uno de los mayores terratenientes del mundo, con un latifundio mayor al territorio de Gran Bretaña y Países Bajos, después de la guerra de la Triple Alianza, entre Argentina, Uruguay y Brasil contra la República del Paraguay entre 1864 y 1870, cuando se convirtió en testaferro para la apropiación de enormes dominios en el Chaco Boreal (actual Paraguay Occidental) que entonces fueron llamados Campos de Don Carlos Casado.
En el remoto campamento de San Carlos, dentro de estos grandes terruños madereros de explotación de tanino fueron reducidos a la esclavitud los indígenas tomáraho, originarios del lugar. Esta comunidad apenas sobrevivió a la explotación, muriendo muchos de ellos de enfermedades curables, abandono y hambre.
Con esta persona Paganini Sáenz hizo grandes negocios. Casado fundó decenas de pueblos, en Santa Fe y Córdoba, entre los que sobresalen San Genaro, Casilda, Firmat, Zavalla, entre otros. Para muchas de estas trazas planos Alisal contrató a Paganini Sánez como escribano.
Además el capitalista fue el primer presidente del banco de Santa Fe en 1874, y lo sumó a Lisandro para ser parte del Ferrocarril Oeste Santafesino, que uniera Rosario con Cruz Alta en 1883. Vale decir que Paganini también fue accionista del banco de Santa Fe.
En resumen, no hay dudas que Lisandro Paganini Sáenz hizo muchas veces de testaferro del testaferro, con quien era hermano de la masonería rosarina, de la cual participaban la mayoría de los poderosos con vinculaciones en el mundo político, económico e inmobiliario de entonces. Son múltiples los documentos donde el escribano aparece vinculado a Casado del Alisal.
Sus influencias en el mundo los negocios e intereses ferroviario hizo que Lisandro Paganini Sáenz comprara a Francisco Villarruel y a Carlos Casado del Alisal, en 1884 las parcelas de tierras que hoy ocupan los barrios Centro, San Miguel, Nuestra Señora de la Paz, y parcialmente Paraíso, Los Naranjos, Correo y el este de Ybarlucea, con la clara intensión de poblarlo de arrendatarios y darle forma de pueblo, sabiendo que, a su vez, por esos lugares iba instalarse una estación de trenes de pasajeros de las vías que lo atravesaban.
Luego de varios rechazos técnicos de parte del gobierno provincial en la aceptación de los planos para conformar el poblado, el 9 de abril de 1889 Lisandro Paganini Sáenz lograba la apropiación, tras la firma del gobernador José Gálvez, de la traza del pueblo que llevaría su apellido hasta 1950, para rebautizarse como Granadero Baigorria.
Paganini Sáenz además de fundar Baigorria, también estampó su aval en muchas escrituras de pueblos del sur santafesino. Entre ella se recuerda de la Fray Luis Beltrán, ciudad fundada por Domingo Borghi en 1892.
Lisandro Paganini Sáenz también creó otras ciudades, como Puerto Gaboto, en 1891 y en 1889, junto a su cuñado, Lisandro de la Torre, padre político que se citó párrafos antes, la localidad de Barrancas.
Para sumar otro dato, la avenida principal de Barrancas, que es la continuidad de la ruta Nacional 11, lleva su nombre.
Don Lisandro Paganini Sáenz falleció en Rosario, pero no se sabe cuándo. Se calcula que a finales del siglo XIX.
El legado del hombre que pisó fuerte en la economía regional sigue firme en las calles anchas, generosas avenidas y espacios verdes, de los planos originales del casco primitivo del pueblo de los barrios Centro y San Miguel.
De Paganini a Baigorria. Una historia que se inició en los negocios de unos pocos, pero se transformó en el sueño de una ciudad de miles, a lo largo de tres siglos.








