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Sábado, 26 Diciembre 2020 #Orgullobaigorriense

Hecho en Baigorria

Nota de tapa periódico El Urbano, edición diciembre de 2020

Escrita por el licenciado Hugo Cravero

Dos emprendimientos de la ciudad se comercializan en el país.
Creatividad para reinventarse generando trabajo y un futuro colectivo

¿Cómo se forma una ciudad?
¿Qué hace que una familia se radique en sus latitudes y se consolide?
¿Cómo se expande una localidad y se habla de ella más allá de sus límites?
Las respuestas son varias pero la más potente es trabajo. La posibilidad de crecer de manera colectiva y personal.
Eso trajo a los primeros vecinos a la traza a pueblo Paganini desde finales del siglo XIX hasta la actualidad.
Con altibajos Granadero Baigorria, en sus 131 años de vida, fue forjada por emprendedores, valientes empresarios, productores, laburantes que dieron a estas tierras una identidad de dignidad y unidad.
Una radiografía que se repitió en cada pueblo en formación de la Argentina gringa y nativa. De aquellas mujeres y hombres a hoy hay un hilo conductor: el progreso.
Eso une a dos pymes locales que, a pesar del desastre gestado desde gobiernos neoliberales e idas y venidas sobre aperturas de importaciones y créditos especulativos, han continuado apostando al país y a la ciudad.
Tapa 14 y Vinos del Litoral son un ejemplo que urge contar.
Los dos emprendimiento se repican en otros que injustamente no aparecen en esta crónica, pero que en un futuro se sumarán a este orgullo local.
Familias en un hoy y ayer que replica lo mejor de una sociedad.

Tapa 14: Reconvertirse desde los inicios

Ramón Redondo habla pausado. No está acostumbrado a las notas y menos a las cámaras. El ingeniero eléctrico, que vino de su San Rafael natal, Mendoza, siendo un joven a estudiar a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Rosario, es uno de los tantos que tuvieron que sortear el neoliberalismo macrista reconvirtiéndose industrialmente para sobrevivir.
Propastas nace así. En medio de los azotes del gobierno de Mauricio Macri y la apertura de importaciones y las restricciones para las ventas al exterior. Desde 1994 el ingeniero se dedicó a la creación de maquinarias para la industria alimentaria. Su construcción integral, desde el software hasta motores y aplicaciones, eran vendidas en el país y a naciones del Mercosur. Pero eso se detuvo desde el 10 de diciembre de 2015 y hubo que reimaginarse para no desaparecer.
“Teníamos la tecnología, las máquinas y creamos Propastas, y comenzamos a elaborar tapas de empanadas y tartas con la marca Tapa 14”, dijo Ramón a El Urbano. De cero junto a su esposa e hijos Redondo volvió a sus orígenes mendocinos cuando con sus viejos llevaban adelante una panadería. “Yo sabía el oficio, pero no es igual. A su vez tuvimos que aprender a vender y comercializar un producto en el mercado de la zona”, aseveró el emprendedor.

Tapa 14 comenzó en año 16 cuando las pymes eran cruelmente golpeadas por un gobierno que puso en marcha la especulación financiera por sobre el trabajo genuino. Pero esto no amainó a la empresa baigorriense. En ese año se dio la mudanza del distribuidor de productos Árcor, Guillermo Trucco, a Ybarlucea dejando liberado su galpón de San Lorenzo al 900, en pleno barrio Centro. Redondo logró alquilarle el edificio y allí se inició la aventura.
“En un comienzo pensamos que era gigante, pero ahora ya estamos pensando en ampliar la cámara de frío porque nos quedó chica”, comentó Redondo que por día, con una sola línea de producción, elaboraba 14 mil unidades. “Podemos crecer mucho más, de hecho durante el 2020 lo hemos hechos”, afirmó.
Los números suelen marear y hacer perder la atención de los lectores, pero como resumen se puede decir que en este año, pandémico y recesivo, Propastas tomó empleados para poder sostener la demanda. Hoy son 12 los trabajadores en la empresa local.

Tapa 14 ya atravesó las fronteras del departamento Rosario. Los productos gastronómicos, que seguirán siendo tapas de tartas y empanadas, ya se encuentran en góndolas de comercios y supermercados de la región. “Vendemos a distribuidores, es un método eficaz para llevar el producto a todos lados. Hasta ahora eso nos está dando un gran resultado”, confió Ramón.


Vinos del Litoral: Brindis con arte

Dos niños juegan en la entrada del comercio. Sus actos lúdicos van de la mano del contexto de la vinoteca que llevan adelante sus padres, Valeria y Claudio. El lugar es cálido, de colores tenues y armónicos que acompañan los cuadros de la artista plástica baigorriense Elizabeth Aguillón.

Vinos del Litoral es un iniciativa familiar y muy jugado, porque no es una comercio de venta de bebidas comunes, sino que se atreven a combinar el arte con la creación de vinos artesanales de la región. “Nosotros vendemos vinos que se hacen en la zona, en Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba. Compramos la producción a fincas y pequeñas bodegas y lo comercializamos”, dijo Claudio.
El matrimonio entusiasta y solidario lograron que la marca “Vinos del Litoral” se expanda por Rosario, con dos locales comerciales y en la ciudad de Pérez. A su vez tienen una franquicia en Mar del Plata y están por abrir otro local en la costa bonaerense “Estamos en sociedad con un amigo y con él estamos por elaborar un vino propio, cosechado en Soldini en Finca Don Esteban. El año pasado hicimos una pequeña vendimia y salió un buen producto”, comentaron.

La llegada del arte a las vinotecas se dio desde siempre. “El arte está con nosotros. Tener cuadros, artesanías, hacer presentaciones de muestras o libros hace que la vinoteca no esté sola. Así estamos acompañados”, aseguró Valeria. “Queremos que los artistas puedan tener un espacio para exponer y mostrar sus creaciones. El buen vino va con el arte”, remató la comerciante.
A la muestra pictórica de Aguillón se suman otras que han pasado por el lugar, “Recientemente, antes de la pandemia, Gabriel Cepeda expuso su obra sobre la cosmovisión Chaná. La tuvimos que hacer en tres partes por la cantidad de gente que se llegó. En homenaje a él y su destino artístico creamos un vino tinto dulce que lleva el nombre de una de sus piezas”, aseveró Claudio.
Lo de Cepeda es una constante de Vinos del Litoral. Artistas zonales aparecen con sus obras en las etiquetas de los vinos en la sinergia que ya se expuso. Arte y vino.

“Nosotros apostamos a un producto zonal, no industrial, agroecológico y artesanal. Un vino de autor, fuera de la industria”, afirmó Claudio quien llegó a la enología porque su familia tenía un reparto de vino. “Para nosotros la gaseosa era el chorrito de vino con soda. Hay un mundo detrás de todo esto y es apasionante”, agregó.
Los vinos de la zona son distintos a los cuyanos o mendocinos. Durante seis décadas estuvo prohibido producir vinos fuera de las provincias del centro oeste argentinas. El presidente Agustín P Justo delimitó en 1934 las vendimias dentro de este territorio y con ello las bodegas entrerrianas, santafesinas y cordobesas comenzaron a cerrar. En 1994 fue Carlos Menem quien dio por anulada esa decisión y los productores volvieron al mundo vinivinícola.
En la región hay más de 30 fincas y unas tres bodegas que están creando vino y de calidad. En Vinos del Litoral, de Corrientes al 1043, en barrio Haras, se consiguen y a buen precio. A su vez la cerveza artesanal baigorriense Kiira también se vende allí.
“Elegimos este local por la tranquilidad que da el barrio. Sabíamos que si nos instalábamos en la ruta íbamos a tener mayor exposición, pero acá conseguimos otra cosa. Algo que va de mano del vino y el arte”, concluyó Valeria.