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Miércoles, 31 Julio 2019 Orgullo local

50 años de la estación de servicio YPF Raúl

El 16 de agosto próximo la empresa baigorriense festeja sus bodas de oro. Aquí una breve reseña histórica, gracias a la entrevista brindada por Rubén Balestrino, propietario de la planta

La estación de servicio YPF de Baigorria estaba a tope en esa tarde de principio de milenio. Hacía poco que se había sumado el GNC en el ala oeste de la misma, y la variedad de clientes yendo y viniendo se incrementó de manera impensada el ya transitado negocio. Los playeros no paraban de despachar combustibles, y la cola de vehículos se extendía hasta la misma ruta 11. Sólo unos pocos parroquianos sabían que ese hombre silente, delgado, de vestir humilde y mirada serena, sentado leyendo La Capital del día anterior, era el dueño de todo ese emprendimiento, que a pesar de la crisis eterna de Argentina, dio, y da, laburo a decenas de baigorriense y vecinos de la zona.

Raúl Balestrini creó la Estación que lleva su nombre hace 50 años. El 16 de agosto de 1969. Según contó su hijo, Rubén, que junto a su hermana Milva llevan adelante la empresa, Raúl siempre fue un visionario. “Mí mamá trabajaba en el área de limpieza de lo era Hanomac y mí papá tenía la concesión del bar del hospital Eva Perón. Esto era un terreno baldío e inundable (por el lugar donde está la estación actualmente), y se le ocurrió que con los ahorros que tenían, podían comprar el lote. Después le propuso a mí mamá poner una estación de despacho de combustible, se puso en contacto con YPF y así empezó todo”, comentó Rubén quien en toda la entrevista con éste portal intentó no quebrarse ante la emoción de los recuerdos.

En un comienzo sólo había un bomba con dos expendedores, uno de nafta y otro de gas oil. A su vez había un multirubro con venta de artículos del hogar y ferretería. Además se sumaba un lubricentro y un lavadero de auto. “Era distinto, otro negocio. Mis viejos despachan ellos el combustible, no se habría las 24 horas. De a poco se fue creciendo”, dice Balestrini quien con 15 años comenzó a trabajar en la estación.

Aunque antes de la YPF había dos surtidores más de combustibles líquidos, la Shell de Costa en barrio Correo y una bomba expendedora de naftas que estaba en la vereda del galpón de Juan F Secco, por ruta 11, la estación de la petrolera estatal marcó un rumbo y comenzó liderar las ventas en la ciudad en ese rubro. “Nosotros crecimos gracias a los trabajadores de Massey, John Deere, el hospital y otras empresas, Eran otros tiempos”, recuerda Rubén. En 1978 Sheel impuso los minimercados es sus estaciones y allí una vez más Raúl puso su ingenio a trabajar. “Ahí por esos años creamos los serviventas, o sea a lo que teníamos le sumamos golosinas y una mesas para tomar café”, rememora.

De a poco el panorama de la estación se fue modificando. Sumaron surtidores y se fue ampliando el bar. “En 1997 hicimos un cambio total. Cambiamos los tanques, los surtidores y la imagen del bar, de la mano de YPF”, dijo Balestrini quien recientemente sumó a sus hijos a la empresa, siendo ellos la tercera generación de la estación local.

“Mí papá a los 65 años, el día de su cumpleaños, nos dijo a mí a mí hermana que nos hiciéramos cargo. Que ya no iba a estar más en la estación. Y fue así, a tal punto que en 2008 cuando inauguramos la estación en Capitán Bermúdez ni siquiera fue a ver las obras”, comenta Rubén sobre la conducta intachable de Raúl. “Él era así. Si te decía 'es por acá', tenías que hacerle caso. Nunca se equivocaba”, sostuvo.

En 2018 las estaciones, tanto la baigorriense como la bermudence, cambiaron su imagen en el bar y mini markert. A la vez la planta de Capitán Bermúdez se le agregó despacho de combustibles líquidos, pues hasta principio de éste año sólo vendía GNC. “El año pasado fue una temporada de grandes cambios de imagen y de modernización”, dijo.

Hoy las dos estaciones dan trabajo a 57 empleados. En el bar de Baigorria hay un cartel que dice los martes a las 14 horas se reciben currículos. Según contaron otros empleados del lugar, la siesta de los martes se puebla de jóvenes y adultos en busca de un trabajo. En tiempos neoliberales y de ajuste, la estación de servicio que fundó Raúl sigue peleándole al desempleo y abandono. La empresa baigorriense resistió grandes embates de la petrolero, hoy, una vez más, estatal, pero siempre sobrevivió.

“Estamos pensando un pequeño festejo por los 50 años. Algo humilde y acorde como lo hubiese planeado mí viejo”, concluyó Balestrini.