Ocurrió el pasado martes 9 por la noche, alrededor de las 20:30, en una plaza situada en el barrio Los Naranjos, entre calle Paraíso entre San Jorge y Los Aromos.
La pareja regresaba a su domicilio y para ello cruzaron dicho espacio verde y notaron como una hamaca, instalada cerca de la calle Los Aromos, se movía por sí sola. Al darse vuelta, comprobaron que con otras, ubicadas más sobre calle San Jorge, ocurría lo mismo.
En su relato, la mujer, confirmó que estuvieron observando con su pareja tan extraña situación durante unos siete minutos, en los cuales varios lo consumieron filmando con sus teléfonos celulares lo que acontecía.
“Lo filmé para tener prueba de lo que hablo. Paso siempre por esta plaza cuando salgo a correr y es la primera vez que veo esto”, ratificó Claudia.
¿No pudo ser el viento el que haya movido las hamacas? La mujer adujo que al momento del hecho no soplaba con la fuerza suficiente como para empujarlas; apenas si había una brisa.
El relato de esta historia lleva al recuerdo de una situación con similitud ocurrida en 2007 en la localidad de Firmat, hecho que tomó notoriedad nacional e internacional.
RadioFónica - El Urbano








