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Domingo, 18 Marzo 2018

La ignorancia radical

Breves palabras, y parciales, sobre la militancia política en Baigorria

 


La vida política en Baigorria atraviesa una alarmante falta de cuadros. En sí, son tan pocos los que han surgidos en los últimos años que puede asemejarse a lo que ocurre a nivel nacional, donde la carencia es tan raquítica como la de nuestras pampas.

Pero antes de avanzar en estas líneas se debe hacer salvedades de varios integrantes de espacios políticos y partidarios, por derecha e izquierda, que han crecido desde el pie. Hay lugares de militancia en la ciudad que se piensa en el futuro próximo. Una Granadero Baigorria que no sólo crecerá demográficamente de manera jamás pensada, sino que se potenciará con los emprendimientos inmobiliarios en el Parque Cabecera y en la zona rural de la localidad, que tiene una rápida conexión con el Gran Rosario desde Autopista, y la llegada del Campus de la Universidad Tecnológica Nacional al predio del Hogar Escuela.

Lo que es preocupante es que son tan débiles los argumentos de las mayorías, muchos de ellos con cargos electivos, que es necesario un replanteo en cada fuerza partidaria para afrontar lo que se viene, que de por sí es tan magnánimo que el mismo intendente Adrián Maglia sostuvo hace unas semanas en una emisora de Rosario que: “En 10 años no vamos a reconocer la ciudad que hoy tenemos”.

Pues, lo que a continuación se narrará lo que le ocurrió a éste periodista el sábado 17 pasado en el comité de la Unión Cívica Radical baigorriense, luego de un plenario que los radicales habían tenido, junto a su secretario provincial, el diputado Julián Galdeano, e integrantes del PRO local, entre ellos los concejales Javier Minetti y Pablo Riera.

Al mediodía del sábado, cuando llego a cubrir la actividad, por motivos que no valen la pena comentar, tuve el desagrado de escuchar de tres afiliados al partido centenario, uno de ellos, Mauro Ivaldi, hijo del fallecido concejal Norberto Ivaldi, y otro ex candidato en las últimas elecciones, Martín Chuffardi, un desconocimiento histórico del país, y en especial de su partido. El trío de muchachos que suelen estar más a la derecha que el mismo PRO en Cambiemos, demostraron un analfabetismo fatal sobre la ciudad, la provincia y la patria. Una mirada cercenada de la realidad, sin fundamentos políticos, sólo basados en la perspectiva del sentido común que se tiene cuando la cabeza es colonizada por los medios de comunicación, sin interpelar cada barrabasada dicha.

Queda claro que lo que se escribe no para defender la postura de un periodista, que nunca ha ocultado procedencia política, ni militancia. Sino que éste triste espectáculo de ostentación de mediocridad, potenciada en el poder absurdo que dan los 5 minutos de fama y los 3 huesos tirados
para corroer, se repica en otros lados de la política vernácula.

El secretario de la UCR de Baigorria, Martín Cipiti, no es justamente un hombre que avale la nada intelectual. Al contrario. Él es parte de ese selecto grupo de personas en la política que miran la ciudad para adelante, que buscan el crecimiento y lo problematiza. Ahora su pared, como la de tantos otros que ven el horizonte a lo lejos, son estos imberbes.

Baigorria ya no es el pueblo costero que suele subirse en relatos de escritores nostálgicos de algo que fuimos. Hoy es la ciudad que más ha crecido en esta última década en la región. Pero lo que viene es superior. Para eso hay que estar, en todos los sentidos posibles, a la altura de los desafíos por venir.
Los que no sepan cómo, que den un paso al costado y que dejen de hacer el ridículo. Por el bien ajeno y colectivo.


Opinión de Hugo Cravero
Director Grupo Urbano
Periodista, docente y locutor