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Lunes, 14 Agosto 2017

Baigorria: Una elección “palo a palo”

El Frente Justicialista ganó en la sumatoria final, pero el oficialismo no logró despegarse de las otras fuerzas. Con muchas sorpresas los baigorrienses vivimos unos comicios atípicos. Todos los datos en ésta crónica

 

Nunca las elecciones de Baigorria fueron tan reñidas. Quizás podremos remontarnos a esa compulsa de 2003 cuando tres intendentes, Miguel Ángel Ansoleaga, Daniel Lioy y Miguel Giuseppone, casi empatan para llegar a Chacabuco 1050. Pero aquella vez, que vio ganador al “Gallego” Ansoleaga, había sucedido un hecho histórico y triste. La muerte de Humberto Sdrigotti, que se disponía a volver a ganar la intendencia, a un mes de los comicios, descolocó el panorama electoral de principio de siglo.

Pero acá no. Lo del domingo fue único. Jamás antes una elección fue tan peleada, tan “palo a palo”. Varios factores se dieron para lo ocurrido, pero fundamentalmente mucho pronósticos fallaron por variables olvidadas o pasadas por alto por vastos sectores locales.

En sí, a pesar del triunfo del Frente Justicialista (6448 votos) y que Mario Rosales (4426 votos), el candidato del oficialismo gobernante, fuese el más votado, eso no significa que el magliaismo haya conseguido una buena elección. Es más el PJ ganó gracias a la gran votación que Mauro Ferrero Datri (2022 votos), el joven militante de la Cámpora, que en alianza con el sector de Agustín Rossi de Baigorria e independientes kirchneristas, consiguió casi la mitad de los votos de Rosales.

Imaginamos que ya estarán negociando para que Ferrero Datri y toda su lista, apoye al candidato de Maglia en octubre.

La segunda fuerza, el Frente Progresista Cívico y Social (4809 votos), hizo una elección acorde a la elección del domingo. Austera, extraña, escasa en votos, pero en sintonía con las demás fórmulas. Guillermo Da Ponte (3971 votos) no sólo fue el más votado en la coalición electoral, a su vez fue el segundo con más votos, detrás de Mario. Pero Guille no tuvo la misma realidad que el PJ, donde como ya manifestamos el segundo aportó una gran cantidad de sufragios. Al contrario, el joven socialista Santiago Pagura (838 votos) no hizo una buena elección, así que la perfomance del FPCS quedó en el camino, expectante al 22 de octubre.

La tercera fuerza fue Cambiemos (3939 votos). Pero acá la cosa quedó a medias aguas. Así como Mario Rosales sumó votos y su segundo también, o el anacronismo del FPCS tuvo al primero con una buena cosecha y el segundo no, acá pasó al revés. Por más que la interna la ganó el PRO con su candidato Javier Minetti (2364 votos), fue el radical Martín Cipiti (1575 votos) quien hizo que la alianza gobernante consiguiese esa ubicación en la grilla.

Primero Baigorria, con la candidatura de Ana Paula Milo (3820 votos), fue otra de las sorpresas electorales baigorriense. La joven tuvo muchos retos para llegar a ser la tercera candidata más votada. La concejala tuvo que enfrentar la ida de los antiguos aliados, que hasta el 10 de diciembre de 2015 eran kirchneristas y ramistas. Quedó sola en el concejo, defendiendo al anterior gobierno municipal y nacional que sus ex compañeros defendían hasta las lágrimas. Una soledad que también padeció cuando el mundo mediático judicial atacó de frente a Julio De Vido, y por ende a Alejandro Ramos, el ex intendente que lidera el espacio de Ana Paula.

La peronista, con poca plata, con todo el aparato municipal en contra, con la potencia de los medios hegemónicos anti K y con una escasa (escasísima) presencia de Ramos, logró lo que muchos (muchísimos) decían que era imposible. A Milo la acompañan una cantidad importante de militantes que emociona al verlos. Ese espacio tiene una mística que alguno creían apagada.

Por su parte las otras fuerzas quedaron muy relegadas, pero en juego para el 22 de octubre. Víctor Bocco (974 votos) y Jorge Pirco Juárez quedaron muy atrás, perdiendo votos radicales y peronistas, que se pretendían en su movimiento.

Tanto la izquierda trokista como el espacio de Ariel Ambroggio (536 votos) pasaron a la general raspando. Laura Alonso Herrera (721 votos), del FIT, bajó en los votos históricos a ese sector político y Ariel también padeció una merma electoral de su pasada elección de 2015.

Habrá un antes y un después de éstas primarias. Baigorria no tendrá, por lo menos por largo tiempo, el clásico bipartidismo histórico. El domingo nació una bisagra, una nueva perspectiva política, un paradigma donde lo nuevo está tomando un color de madurez. Más allá de resultados gustosos o no, la dirigencia joven está entremezclándose, poniendo sus normas y estilos, eso es muy bueno para el futuro de la ciudad.