La Casa Educativa Terapéutica se sostiene con decisión política
En diciembre de 2007, cuando asumimos el gobierno de la Municipalidad de Granadero Baigorria, lo hicimos convencidos de trabajar para dar respuestas a las problemáticas de los vecinos de la ciudad llegando principalmente a los sectores más vulnerables.
Asumimos con una profunda crisis económica, financiera y social, pero no dudamos en fortalecer las áreas sociales. Los escasos recursos de ese momento los priorizamos siempre en dirección a fortalecer con la presencia del Estado los barrios más vulnerables, incluso aquellos que no eran considerados barrios como Remanso Valerio y Espinillo.
Ahí, fuimos conscientes de avanzar en la actividad cultural y deportiva como las mejores herramientas para el desarrollo social, y de potenciar los barrios con la mejora de servicios y obras públicas. Entendimos, también, la problemática de las adicciones y el daño que ésta generaba en nuestro pueblo.
Algunos pueden decir que no es incumbencia del municipio, pero ante la ausencia e inacción de los organismos responsables, no podíamos imitar actitudes que son contrarias a los intereses de nuestros vecinos.
Entonces creamos el Área de Prevención de Adicciones, espacio novedoso para nuestra ciudad y para cualquier municipio de nuestra provincia. Con decisión política y con la calidez que le ponían al área Carina López y Belén Weber, las dos compañeras que se habían sumado junto a Alejandro Mirtuono para hacer frente a una problemática que necesitaba presencia del Estado.
La Municipalidad de Granadero Baigorria fue pionera en el tratamiento de las adicciones, motivo por el cual comenzamos a realizar gestiones ante el Gobierno Nacional de la compañera Cristina Fernández de Kirchner.
Tras un ida y vuelta de ideas, propuestas y proyectos, surge la Casa Educativa Terapéutica (CET). Un espacio conformado por la Municipalidad, la Sedronar y los ministerios de Planificación Federal y Salud.
La CET atendió desde su apertura alrededor de 300 situaciones vinculadas al consumo problemático de sustancias de uso legal e ilegal. Concebida como un centro de día de atención y acceso a la salud, brinda educación, formación laboral, deportes, asistencia médica, psíquica y moral, como así también tres comidas diarias con el fin de reinsertar en la sociedad a la gente que se encuentra en estado de vulnerabilidad total a causa del consumo problemático de sustancias psicoactivas.
Pero hoy los trabajadores, los concurrentes y sus familiares no la están pasando bien. El Gobierno Nacional les ha comunicado la decisión de no seguir aportando los recursos necesarios para su normal funcionamiento.
Por todo lo anteriormente mencionando, QUIERO MANIFESTAR MI TOTAL APOYO Y ACOMPAÑAMIENTO A LOS TRABAJADORES, CONCURRENTES Y FAMILIARES DE LA CASA EDUCATIVA TERAPÉUTICA, Y SUMARME A LA SOLICITUD ENVIADA AL CONCEJO DELIBERANTE DE NUESTRA CIUDAD PARA QUE POR SU INTERMEDIO SE SOLICITE A LA MUNICIPALIDAD INTERVENCIÓN PARA DAR UNA SOLUCIÓN DEFINITIVA PARA QUE LA CET SIGA CON SU FUNCIONAMIENTO NORMAL.
Sobre todo una vez que se ha logrado conformar un equipo profesional de excelencia, se ha construido un edificio único en nuestro país y se han tenido resultados sorprendentes en las personas que se han tratado.
Muchos que se iniciaron conmigo, y que hoy están en puestos decisivos, siempre apoyaron a la CET y deben mantener su palabra; han sido electos por nuestros vecinos para cumplir los compromisos asumidos. Y sin duda alguna, la Casa Educativa Terapéutica representa uno de ellos.
Como lo dije al principio, la CET se sostiene con DECISIÓN POLÍTICA.
Alejandro Ramos
Diputado Nacional






