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Viernes, 18 Diciembre 2015

A 100 años de la Comuna. A 40 años del Municipio

De Pueblo Paganini a Ciudad Granadero Baigorria

 


Diciembre es un mes emblemático para la ciudad. Dos fechas de manera cósmica, casi mágicas, se tocan en el vuelo increíble de las coincidencias. Pero a su vez, estás onomásticas comparten éste año lo que llamamos ‘números redondos’. Éste 19 de diciembre se cumplen 40 años del decreto, del gobernador Silvestre Begnis, promulgando la ley provincial, votada el 28 de noviembre de 1975, elevando a Granadero Baigorria al rango de ciudad; y el 23 de diciembre se recuerdan los 100 años de la autorización para crear la Comisión de Fomento del por entonces Pueblo Paganini, desprendiéndose oficialmente de Pueblo Alberdi, que al poco tiempo se anexaría a Rosario como un barrio más.

Para poder organizar éste relato, empezaremos por rememorar que el 9 de abril de 1889 el gobernador José Gálvez le aprobó a Lisandro Paganini, en lo que hoy es barrio San Miguel, Centro y parte de Paraíso, la conformación del pueblo que llevaría el nombre del escribano rosarino hasta 1950, cuando al cumplirse un siglo de la muerte del General José de San Martín se rebautizaron las ciudades del Cordón Industrial, Paganini por Granadero Baigorria; Juan Ortiz por Capitán Bermúdez y Puerto Borghi por Fray Luis Beltrán, en honor a los héroes, que junto al Libertador de América, atravesaron la zona la jornada previa al 13 de febrero de 1813 del histórico Combate de San Lorenzo.

En sí, el pueblo tenía la afirmación de traza, inclusive contaba con límites, pero administrativamente dependía de la Comuna de Alberdi. Eso dificultaba la vida institucional de Paganini, pues las distancias eran demasiadas para cualquier trámite burocrático y además el poblado ya contaba con vuelo propio.

También hay un dato no menor a tener en cuenta; el Cementerio de Paganini. La necrópolis era muy rentable para Alberdi, pero estaba en jurisdicción local. La creación del camposanto se remonta a los pocos años de la conformación del pueblo, cuando entre 1894/95 se desató en Rosario la tercera epidemia de cólera, las anteriores habían sido en 1867 y 1887, dejando consigo una gran cantidad de muertos. La región fue aislada por orden del gobierno Nacional y se necesitaba enterrar los muertos en un lugar lejano y seguro de los cascos urbanos. Allí es cuando desde la provincia se le pide a Juan Orsetti, quien era el arrendatario de los campos de Lisandro Paganini, primitivo y respetado vecino del incipiente paraje, que habilitara una fosa común en algún campo distante del poblado. Donde hoy está el Cementerio El Redentor, en el extremo suroeste de Baigorria, el hombre, responsable se sub rentar las hectáreas de Don Lisandro, junto a otros vecinos abrieron por primera vez una tumba en lo que hoy es uno de los osarios más grandes de la Santa Fe.

Volviendo a esos años de finales del siglo XIX y principios del XX, Paganini crecía, se expandía y no podía definir su destino político y económico. En 1913 la legislatura santafesina vota la Ley 1.780, clave para ser hoy lo que somos. En la provincia ya gobernaba la Unión Cívica Radical de la mano de Manuel Menchaca, primer mandatario santafesino elegido por la Ley Sáenz Peña, pero la Liga del Sur, del recordado Lisandro de la Torre (quien tenía fuertes lazos con Lisandro Paganini, pues éste era su tío y además uno de los hijos del fundador de nuestra ciudad, Carlos, fue uno de los creadores de éste espacio político) era la segunda minoría en Santa Fe. Sus planteos liberales de autonomía y constitución de Comisiones de Fomentos en los distritos que se podía crear, dio frutos. La idea de los ‘liguistas’, precursores del actual Partido Demócrata Progresista, se basaba mucho en la democracia de Estados Unidos, con una mirada muy sectaria de quiénes podrían ejercer los cargos elementales de cada Comuna y un acotado accionar de los gobiernos locales. Para ser precisos, sólo podían ser mandatarios los comerciantes o dueños de tierras, quienes eran parte de la Junta de Mayores Contribuyentes (JMC), quienes además confeccionaban las listas de los que podían ser candidatos y quienes podían votar. Poco democrático y selectivo.

Con esa base se votó la Ley. Mientras hubiera en un pueblo 50 vecinos en condiciones de pagar impuestos, se podía avanzar en la idea de establecer una Comisión de Fomento, en rigor, para compararlo a tiempos actuales, dar forma a una comuna. La 1.780 hablaba de la cantidad de miembros de la comisión, según los de habitantes habilitados para el voto. Tampoco importaba la nacionalidad, sólo tenía que ser medianamente adinerado y no tener morosidad con los erarios públicos.

Votada la Ley, la posible separación con Alberdi estaba a la vuelta de la esquina. Los hijos de los pioneros, quienes cumplían con la firmeza la norma de una acomodada burguesía local, se contactaron con el diputado provincial, de la Liga del Sur, Pedro Goyenechea para poder crear la comisión de Pueblo Paganini. Goyenechea, que según algunas fuentes lo ubican como vecino de Alberdi y otros como residente de estos pagos, llevó a la Cámara de Diputados el pedido del vecindario, convirtiéndose en Ley el 23 de diciembre de 1915.

El decreto firmado por Menchaca, promulgando la norma, daba nuevos límites al pueblo y la autorización de la creación de la primera Comisión de Fomento de Paganini. El decreto decía que “vistas las actuaciones promovidas en el expediente Nº 178 – V – 11 y en uso de la facultad conferida al Poder Ejecutivo por el artículo 1º de la Ley 1.780, el gobernador decreta que dentro de la actual jurisdicción de la Comisión de Fomento de Alberdi, departamento Rosario, créase una Comisión de Fomento en el Pueblo Paganini, que tendrá los límites siguientes: Norte parte límite departamental entre San Lorenzo y Rosario; Sud, parte límite del Campo de la Señora Rita A. de Ibarlucea, límite sud de Nueva España, parte del camino que cruza al Este y Oeste la Estancia San Martín hasta ‘La Florida’, y límite norte ‘La Florida’; oeste, límite oeste del campo de la Señora Rita A de Ibarlucea, de Don Jacinto Fernández, de la Sucesión Paganini, de los herederos de Domingo Costa, de la Señora Viuda de Romillón de Nueva España y Camino a San Lorenzo. Este con el rio Paraná y oeste con ‘La Florida’”.

El decreto seguía re delimitando a Alberdi y en su artículo 3º se dice que “oportunamente se establecerá por decreto el número de miembros de la comisión designándose las personas a componerlas”. Menchaca se definió al poco tiempo, decretando que el primer presidente de la Comisión de Fomento, o sea el primer presidente comunal de la ciudad, sea Indalecio Orsetti, hijo de Giovanni (Juan) Orsetti. El primogénito del lombardo, brazo derecho de Don Lisandro Paganini en tiempos de fundación del pueblo, llegó a la primera magistratura del pueblo porque junto a su hermano, Eduardo (quien también sería tiempo después jefe comunal de la localidad), seguían conservando el impulso del padre, además de ser un encumbrado hombre de negocios del lugar. Los que conformaron la primera comisión fueron entonces Indalecio Orsetti, seguido por Andrés Vietti, trabajador de los ferrocarriles ingleses, y Segundo Persegani, agricultor italiano que había creado un verdadero paraíso de plantas y flores en los que hoy es barrio Paraíso, como vocal. Esa misma comisión fue revalidad al año siguiente con el voto restringido que la Ley 1.780 preveía.


Tuvieron que pasar 60 años del decreto de Manuel Menchaca para que Granadero Baigorria suba su categoría de comuna a municipio. De aquel pueblo, rural que a mediados de la última década del siglo XIX tenía 120 habitantes en la zona urbana, la ciudad alcanzaba en el censo de 1970 casi 10 mil vecinos.

En realidad Baigorria tenía 9.687 ciudadanos y había incrementado su población de manera rápida durante los años 50’ y 60’ con la llegada de industrias como John Deere, Hanomag, Argental, Cura Hermanos. Las empresas que se radican en la localidad toman mano de obra local, pero muchos rosarinos y de otras partes de la provincia se mudaron por comodidad al pueblo que ya perdía sus rasgos originales. Sólo como un dato gráfico, se calcula que la multinacional constructora de tractores, John Deere, empleaba a principio de los 70’ 1.600 obreros. Para el censo de 1960 Baigorria tenía 5.965 habitantes y 10 años después la población se había casi duplicado.

Apenas se supo que Baigorria podía subir al estatus de municipio, José Monti, que había ganado las elecciones comunales en 1965, y que luego del golpe de estado del 29 de junio de 1966 continuó en su cargo por designación de los militares golpistas, solicitó el paso de categoría institucional. Obviamente la dictadura, rebautizada por el presidente de facto Juan Carlos Onganía como “dictablanda”, había prohibido los cuerpos legislativos, así que por más que se aceptara la elevación de Baigorria, de parte del interventor faccioso a cargo de la provincia, el ‘cambio’ sólo iba hacer en papeles.

Vuelta la democracia, los baigorrienses eligen el 11 de marzo de 1973 al candidato del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) para que gobierne la ciudad. En sintonía con lo que ocurría en el país con Héctor Cámpora y Silvestre Begnis en la provincia, que se imponían como presidente y gobernador respectivamente, Juan Clodomiro ‘Piruque’ Acosta llegaba a ser el Presidente Comunal del aún pueblo Granadero Baigorria.
La llegada de ‘Piruque’ con el doctor Silvestre Begnis, quien tenía una casa de campo en Baigorria (actualmente la casona está en pie y habitada por una familia de la ciudad en Ruta 34 S – Calle Silvestre Begnis y Autopista a Santa Fe), y la militancia radical de ambos, por esos años dentro de un espacio de mayoría peronista, facilitó las cosas para avanzar en el deseo de convertir la comuna en municipalidad, y crear el primer Concejo Municipal.

El 28 de noviembre de 1975 la legislatura provincial votó la declaración de Ley subiendo el estado institucional y político de Granadero Baigorria. La Ley provincial 7.824 dice en su artículo 1º “Declárese ciudad a la localidad de Granadero Baigorria, Departamento Rosario, a efectos de instituir en la misma el régimen municipal, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 1º de la Ley 2.756, orgánica de municipalidades”.

Silvestre Begnis promulgó la ley el 19 de diciembre de ese año. El decreto es breve y preciso. El mismo dice: “Visto la aprobación de la Ley 7.824 por la Honorable Legislatura, se decreta: promúlgasela como Ley de Estado, insértese en el Registro General de Leyes con el sello oficial, publíquese en el boletín oficial, cúmplase por todos quienes corresponde, observarla y hacerla observar”.

Acosta dejaba de ser Presidente Comunal a Intendente Municipal de un día para otro. Pero la conformación del primero Concejo Municipal tuvo que esperar 9 años. Ese cuerpo iba ser electo en las elecciones de 1976, pero el golpe estado asesino del 24 de marzo lo impidió. Se tuvo que esperar que el horror termine y vuelva la democracia para formar el originario parlamento local. El 30 de octubre de 1983 los baigorriense eligieron a Norberto Ivaldi (UCR), Ernesto Vignale (UCR), Jorge Picatto ((UCR), Carlos Barea (PJ), Haydeé Faciolli de Hull (PJ) y Dionisio Conejo (Línea Popular) como concejales. El cuerpo se formó el 10 de diciembre de ese año.