El Urbano – Originalmente, este es un deporte de montaña…
Alejandro Piazza – Si. En el llano usamos un torno, que es una madeja de unos 1000 metros de soga, lo enganchamos a un vehículo, y te remonta como si fueras un barrilete… y cuando llegás a cierta altura, 600, 700 metros, podés cruzar una térmica y te desengachás. La soga cae al campo y el torno la recoge, y vos hacés tu vuelo buscando y ascendiendo con las térmicas…
El Urbano – A qué llaman ‘térmicas’…
Alejandro Piazza – Son masas de aires calientes ascendentes que salen de cualquier lado… para saber si estamos en una térmica llevamos un variómetro, que es un instrumento que nos mide si podemos ascender o descender…
Miriam Cavallaro – Ese aire cálido que hace que te mantengás en el aire y no te caigas. Hace que la vela se eleve y puedas volar…
Alejandro Piazza – Es como el vuelo de los cóndores… ellos para hacer viajes largos, por ejemplo; van a comer hasta 200 kilómetros o buscan comida para los pichones, suben y buscan las térmicas, suben hasta donde les dé el techo, 2000 o 2500 metros y después se tiran… y hacen así kilómetros…
Y nosotros le copiamos a ellos… buscamos una térmica, subimos y nos tiramos a volar… y después buscamos otra térmica… en sí podés volar horas…
Lo que hacemos acá en Baigorria es paramotor… es una alternativa para el llano y otra clase de vuelo… es más para divertirte, hacer vuelos rasantes, volar arriba del agua, en una playa…
El Urbano – El de ustedes lleva una hélice con motor…
Alejandro Ramos – Sí. El paramotor tiene una silla donde vamos sentados y un ventilador con motor, que es lo más se ve, y eso te empuja… inflás la vela, te das vuelta, y el motor te da el empuje y eso te permite volar sin que nadie te asista como en el parapente que necesitás que alguien te eleve…
Miriam Cavallaro – O sea, con el motor evitás que te remonten o que estés arribas sin la búsqueda de térmicas… en si tenés varias variantes de vuelo… paramotor, que es el que practica acá, el parapente, que es el de vuelo libre con térmicas y el paratrike, que es un paramotor bi plaza…
Alejandro Piazza – Con ese tipo de paratrike llevamos a Romina Luciani (intendenta de Granadero Baigorria) a volar el día del maratón nocturno. También llevamos a los fotógrafos, tanto para el maratón de Baigorria como el del puente Rosario Victoria que se corrió en diciembre pasado…
El Urbano – Y con el paramotor, se puede buscar las térmicas también…
Alejandro Piazza – Sí pero con el de una plaza. Muchos que practican éste deporte no le gusta que lo eleven con el torno, así que se elevan con la hélice y después comienzan la búsqueda de térmicas y vuelan como en el parapente… cuando encuentran una térmica cortan el motor y hacen su vuelo libre…
El Urbano – Cuánto tiempo llevan volando…
Alejandro Piazza – 5 años volando con parapente y 3 años con paramotor…
El Urbano – Y ustedes siempre volaron desde Baigorria o en otros lugares…
Alejandro Piazza – El club de parapente tiene sede en Coronel Arnold. Es un club federado por la Asociación Argentina de Vuelo Libre, y ahí volamos con torno…
Este lugar (por el terreno que linda con la Parque Eva Perón y el río Paraná), lo descubrí hace poco y pasé el dato a todos…
El Urbano – Ustedes tienen pensado llevar adelante una escuela… cómo es el tema…
Alejandro Piazza – Queremos enseñar a volar…
Miriam Cavallaro – Que la gente tenga una espacio para que pueda practicar el vuelo en bi plaza o bautismo o el aprendizaje del vuelo parapente… el proyecto apunta a eso, a la escuelita de vuelo…
Para eso van a venir instructores federados de La Rioja, que tienen matrículas habilitante, gente con experiencia en el país y en el exterior.
En sí, esta va ser una institución como cualquier otra y tiene que tener seriedad en lo que hace. Y de ahí la importancia de las personas que van a dar el curso. Y por más que uno hace lo que le gusta, es un deporte de alto riesgo y tiene que ser tomado con la seriedad que debe ser…
El Urbano – Cómo nace este deporte…
Alejandro Piazza – Nace en Francia, con gente que estaba haciendo un paracaídas para la NASA y descubrió esto. Después se le fue dando forma… hay competencias internacionales, Red Bull tiene pilotos en todo el mundo, es más, el piloto de Red Bull de parapente es argentino se llama Hernán Pitocco, es de La Cumbre…
El Urbano – Y qué se necesita para volar…
Alejandro Piazza – En elemento de seguridad todo. Vela, silla, casco, variómetro, una radio de comunicaciones y el paracaída de emergencia…
El Urbano – Y cuánto tiempo se vuela en el paramotor…
Alejandro Piazza – Toda la autonomía que te dé la nafta… el tanque lleva 20 litros y serán unas cuatro horas…
El Urbano – Y qué sienten cuando vuelan…
Alejandro Piazza – Un pájaro… un ser libre…
Mirá desde siempre el humano quiso volar… yo tengo unas fotos de la primera máquina de volar de Da Vinci, que voy a imprimirme en una remera… desde esos años ya se pensaba en volar como un pájaro y hoy lo hemos logrado…
Son sensaciones única… por ejemplo, cuando estuvimos en La Rioja debajo de ella (por Miriam) un cóndor volaba buscando una térmica para subir… fue algo hermoso e increíble…
Miriam Cavallaro – Nosotros estábamos volando y el cóndor acompañando… fue una experiencia impagable… estábamos volando en misma masa cálida…
El Urbano – Cuánto es la altura máxima que se puede volar…
Alejandro Piazza – En vuelo libro yo he alcanzado hasta 3000 metros… 2500 en La Rioja… y en paramotor hasta donde quieras vos…
El Urbano – Ustedes además son convocados para participar en eventos como maratones…
Alejandro Piazza – Sí. Estuvimos en las maratones últimas que se realizaron en la zona. La nocturna de Baigorria y la del Puente Rosario Victoria… llevamos a los fotógrafos para que registren desde el aire los eventos… además un helicóptero te sale 3000 dólares la hora y con este tipo de vuelo 1000 pesos…
El Urbano – Qué les produjo volar en sus vidas…
Alejandro Piazza – A mí me cambió la vida… literalmente… uno se siente libre…
El Urbano – Y que se requiere que tenga uno para volar en la escuela…
Alejandro Piazza – La escuela va a proveer de todo… la vela, la silla, casco, paracaídas… todo… sólo hay que tener ganas…
El Urbano – Y el que quiera hacer la experiencia de volar… tiene que cumplir algún requisito de salud…
Alejandro Piazza – Nada… ganas de volar… mirá tenemos un piloto, Guillermo, que tiene 84 años y vuela… y el curso lo hizo a los 72… y es un privilegio verlo volar con tantas ganas…
Lo mismo en los vuelos bi plaza… no hay límites de edad… puede subir una criatura de 10 años o uno de 90…
El Urbano – Es costoso la compra de todo para volar…
Alejandro Piazza – Y si… está todo en dólares… el paramotor bi plaza sale unos 15 mil dólares… la vela 3500 dólares… el más chico para uno sólo está unos 4800 dólares…
El Urbano – Y los paramotores no son armados de manera artesanal…
Alejandro Piazza – No… hay dos fábricas en Argentina que se dedican a este tipo de trabajo… una está en Gualeyguachú y otra en Córdoba…






