Guillermo Da Ponte protagonizó otro episodio más del culebrón sobre su asunción en el concejo baigorriense. Luego de la respuesta de la justicia que lo autoriza asumir la banca que dejó vacante Mario Rosales, quien está reemplazando al intendente Alejandro Ramos en el municipio, y la negativa del cuerpo deliberativo de acatar la orden judicial, el refrendado edil se presentó la mañana del jueves 19 en la puerta del concejo con su abogado constitucionalista Iván María Cullen y un nutrido grupo de vecinos.
Luego de recibir la resolución número 29 del concejo, votada el día anterior en extra ordinaria por los ediles, que desoye el pedido de la justicia, Cullen manifestó que “es un atropello lo del legislativo local y recomendó a los vecinos no hacer ningún desmán y esperar a que re abra los tribunales rosarinos, en feria por el receso de invierno, y volver a presentar otro recurso”.
Da Ponte no dio declaraciones a los medios, pero se lo vio muy molesto por la decisión del concejo, aludiendo, off the record, a un determinación de el mismo Ramos no dejarlo asumir.
Es de recordar que Da Ponte inició en la justicia rosarina un recurso administrativo para ocupar la banca, luego que el concejo le cerrara las puertas. A principio de este mes la justicia lo avaló para hacerse del escaño vacante.








