El episodio protagonizado por una jubilada de 66 años en la sede del PAMI de Granadero Baigorria volvió a poner bajo la lupa la gestión de Leonel Montesanto, responsable de la delegación local. La mujer había concurrido para reclamar la entrega de unas aplicaciones oftalmológicas indicadas a su esposo, quien padece retinopatía diabética, una afección que compromete seriamente su visión. Tras una discusión con el funcionario, Montesanto realizó una denuncia y la jubilada terminó detenida en la Seccional 24ª.
Montesanto tiene 32 años y fue designado al frente de la oficina de PAMI de Granadero Baigorria el 20 de febrero de 2025. Su llegada al cargo se produjo luego de integrar la lista de concejales encabezada por Juan Pedro Aleart en Rosario y por su vínculo de amistad con el edil libertario de Baigorria, Santiago Fontana.
Aunque su designación se concretó en febrero, recién hacia fines de marzo comenzó a desempeñar sus funciones en la delegación local, según los antecedentes recopilados por este medio.
En abril de 2025, a pocas semanas de haber asumido, Montesanto habría realizado un viaje fuera del país durante un período de vacaciones. La situación también fue señalada en su momento por fuentes vinculadas a la delegación.
En junio de ese año, El Urbano Digital recibió denuncias por sus reiteradas ausencias en la oficina de Baigorria. A partir de consultas con personas usuarias del servicio y trabajadores, este medio recogió cuestionamientos sobre la atención y el funcionamiento de la dependencia.
Los testimonios señalaron que Montesanto no concurría regularmente a su lugar de trabajo y que, cuando estaba presente, se registraban dificultades para resolver consultas, conflictos y trámites de las personas afiliadas. Según esas mismas fuentes, buena parte del funcionamiento cotidiano de la delegación dependía de la experiencia y el trabajo del personal de carrera.
El episodio reciente vuelve a poner el foco sobre la atención que reciben los jubilados en la oficina local. En este caso, la mujer había concurrido para reclamar unas aplicaciones oftalmológicas prescriptas por un especialista a su esposo, quien padece retinopatía diabética y atraviesa un deterioro de su capacidad visual.
Ante la negativa que habría recibido, se produjo un altercado con el responsable de la delegación. Montesanto denunció a la mujer y la intervención policial derivó en su detención.








