El parque de la Cabecera del puente Rosario-Victoria, uno de los proyectos urbanísticos de mayor escala previstos para la región, tendrá su desarrollo en Granadero Baigorria. La iniciativa del Gobierno de Santa Fe avanza hacia la etapa de licitación, luego de un período de consultas con posibles inversores, mientras siguen pendientes definiciones sobre la liberación de terrenos y la situación de las familias que viven en el área.
El Gobierno provincial trabaja en la redacción definitiva de los pliegos para convocar a empresas interesadas en desarrollar el proyecto. Según fuentes de la administración santafesina la intención es lanzar la licitación durante el verano, aunque la disponibilidad de los terrenos aparece como una condición clave para que los inversores puedan avanzar.
La primera etapa de consultas sobre los borradores de los pliegos habría despertado el interés de grupos empresarios de alcance nacional. Algunos de los potenciales participantes realizaron observaciones sobre el modelo de negocios, los usos previstos y la forma de computar las inversiones que podrían incorporarse al emprendimiento.
El plan contempla la urbanización de unas 35 hectáreas en la cabecera del puente Rosario-Victoria, con capacidad para desarrollar hasta 360.000 metros cuadrados construibles y albergar a unas 15.000 personas.
El proyecto prevé viviendas, áreas comerciales y educativas, nuevas calles, infraestructura de servicios, espacios verdes, una rambla pública sobre el río Paraná y un gran espacio cultural y de eventos. La propuesta busca conformar un nuevo distrito integrado a las ciudades de Rosario y Granadero Baigorria.
Uno de los objetivos es que el sector no se convierta exclusivamente en un área residencial. Por eso, el diseño original reservó espacios para instituciones educativas y universidades, con la intención de generar movimiento y actividad durante toda la jornada.
Según la información publicada hay universidades privadas de alcance nacional que analizan la posibilidad de instalarse en Rosario. La Provincia evalúa incorporar mecanismos que valoren especialmente a los desarrolladores que consigan sumar instituciones educativas al futuro distrito.
La propuesta podría incluir sedes universitarias, residencias para estudiantes, espacios de trabajo compartido, gimnasios, gastronomía y otros servicios.








