Un grupo de vecinos manifestaron su rechazo a un proyecto de ordenanza que busca regular el alquiler temporario de viviendas particulares para la realización de eventos privados. La iniciativa, impulsada por los concejales Antonella García, Gisela Da Ponte y el libertario Santiago Fontana, fue llevado al recinto y despertó preocupación entre habitantes de distintos barrios.
Según manifestaron los residentes que impulsan la convocatoria, la habilitación de este tipo de actividades en viviendas particulares podría generar un impacto negativo en la calidad de vida de quienes habitan los barrios residenciales.
Entre las principales preocupaciones mencionan la pérdida del descanso nocturno debido a la realización de fiestas con música a alto volumen durante las madrugadas, una situación que, sostienen, afectaría especialmente a familias con niños, adultos mayores y personas que trabajan al día siguiente.
También advierten sobre posibles dificultades en materia de control municipal, al considerar que podrían producirse inconvenientes vinculados al consumo de alcohol, la acumulación de residuos y disturbios en la vía pública si se realizan varios eventos en simultáneo.
Otro de los puntos planteados es el incremento de la inseguridad y la congestión vehicular, ya que estiman que la llegada de personas ajenas al barrio y el estacionamiento sobre veredas o accesos particulares podría dificultar la circulación e incluso el ingreso de servicios de emergencia.
Además, los vecinos sostienen que la instalación de inmuebles destinados al alquiler para fiestas podría afectar el valor inmobiliario de las propiedades linderas y modificar el carácter residencial de distintos sectores de la ciudad.
Quienes rechazan la iniciativa recuerdan además los conflictos registrados años atrás en el barrio Lomas de Alicia, donde, según señalaron, las fiestas clandestinas provocaron reiterados inconvenientes hasta que los inmuebles involucrados fueron clausurados.






