La concejala de Granadero Baigorria Antonella García salió al cruce de una publicación difundida el pasado domingo en el diario La Capital sobre supuestas mejoras hidráulicas realizadas por el Municipio en barrio Los Robles. La edila sostuvo que la situación real del sector contradice lo expresado en la nota y apuntó directamente contra la gestión del intendente Adrián Maglia.
En declaraciones a El Urbano Digital, García cuestionó el contenido de la publicación enviada por el Ejecutivo local al matutino rosarino, donde se afirmaba que “hoy el barrio cuenta con un sistema capaz de responder a lluvias intensas sin generar anegamiento en viviendas y calles”.
“Esto es una burla. Sinceramente creo que el intendente o la gestión viven una realidad en una ciudad que nosotros no vivimos”, expresó la concejala.
Según sostuvo, barrio Los Robles es actualmente uno de los sectores más afectados por problemas hidráulicos y anegamientos. “Tiene agua por todos lados y realmente, si se hicieron las obras que mencionan acá, o se hicieron mal o no son suficientes. No se le resolvió la vida al vecino”, afirmó.
La dirigente opositora relató además que, luego de exponer públicamente la situación, recibió numerosos mensajes de vecinos de distintos puntos de la ciudad denunciando problemáticas similares. Entre ellos mencionó reclamos de residentes de calle Tierra del Fuego al 300 y de barrio San Miguel, especialmente sobre calle Orsetti.
“Hay obras mal hechas que arrastran problemas desde hace años. Se hizo algo mal, después lo de al lado también quedó mal y hoy resolverlo va a ser mucho más complejo”, señaló.
García consideró que existe un “desgaste” creciente entre los vecinos por la falta de respuestas y aseguró que la administración municipal “está colapsada” frente a la problemática hídrica.
“Creo que le habrá salido más caro hacer una nota en un medio que buscar soluciones concretas para los vecinos”, disparó.
Por último, la concejala remarcó que junto a su equipo trabaja en proyectos y propuestas para abordar la situación, aunque insistió en que el primer paso debe ser reconocer la dimensión real del problema.






