Para la década del ‘20 del siglo pasado, Paganini no tenía iglesia. El proyecto original del fundador de establecer un centro cívico en el actual barrio San Miguel —que incluía comisión de Fomento, centro de salud, escuela, comisaría y templo parroquial en los planos de 1884— fue desestimado por los primeros pobladores. Estos optaron por asentarse en el loteo ubicado al este de la estación de trenes, hoy barrio Centro, cercano al camino a San Lorenzo, abierto a principios de los años ‘80 del siglo XIX, lo que luego daría forma a la traza de la actual Ruta 11.
Esta modificación alteró por completo el desarrollo urbano de Paganini. La plaza principal proyectada originalmente —la actual 25 de Mayo de San Miguel— fue reemplazada en los hechos por la 9 de Julio y alrededor de ese espacio verde comenzó a consolidarse la identidad del pueblo.
Un dato central para esta crónica es que, por entonces, la mayoría de los habitantes eran católicos y, para practicar su fe, debían trasladarse a Pueblo Alberdi o a Ybarlucea. Casamientos, bautismos y misas no se celebraban en estas tierras aún rurales y poco pobladas. Los creyentes recorrían varios kilómetros, preferentemente hacia Alberdi, ya que si bien Ybarlucea contaba con iglesia desde 1917, el camino era casi intransitable debido a las tres lagunas y zonas pantanosas que funcionaban como frontera natural entre ambos pueblos.
En 1916, con la conformación de la primera comisión de Fomento bajo la presidencia de Indalecio Orsetti, comenzó a tomar forma la idea de construir un templo local. Sin embargo, recién a comienzos de la década de 1920, durante la gestión de Amadeo Persegani, se avanzó formalmente en la compra de un terreno y la edificación de la parroquia. Entre 1923 y 1924 se crearon dos comisiones denominadas “Por Vida”, una integrada por hombres y otra por mujeres, con el objetivo de reunir fondos y llevar adelante el proyecto.
La comisión masculina estuvo integrada por Luis Cámpora (presidente), Juan Sala (vicepresidente), Gerardo Antúnez (secretario), Francisco Bagnasco (prosecretario), Vicente Secco (tesorero) y Julio Paolo (protesorero). Es de remarcar que Cámpora, Sala Y Secco fueron presidentes comunales de Paganini. Juan Sala 1928 - 1935, Luis Cámpora 1935 - 1938, Vicente Secco 1940 - 1942 . Por su parte, la comisión de damas estuvo conformada por Modesta Tello de Tabares (presidenta), Paulina de Persegani (vicepresidenta), Delia Batistella (secretaria), Luisa Torti (prosecretaria), Juana Tello (tesorera) y Carolina Secco (protesorera).
El impulso de estas comisiones dio resultados concretos. Durante la presidencia comunal de Domingo Giorgetti se intensificaron las actividades para recaudar fondos y, en octubre de 1925, se adquirieron los terrenos, en calle Rivadavia 244, donde hoy se levanta la parroquia San Pedro.
Cabe señalar que por entonces no existían aún edificios clave como la sede comunal (recién construida en 1935), la plaza urbanizada (hasta 1933 era un terreno baldío de pastoreo de vacas y caballos) ni la escuela Nº 127 (inaugurada en 1941). En ese contexto, la iglesia marcó el punto de partida del actual casco histórico de la ciudad.
El 15 de octubre de 1925, el arzobispo de Rosario, monseñor Andrés Olaizola, bendijo el inicio de las obras y colocó la piedra fundacional en el altar. En apenas siete meses, el templo fue finalizado. El domingo 9 de mayo de 1926, ya bajo la presidencia comunal de Pedro Rico, el mismo Olaizola celebró la primera misa en el lugar. Un dato anecdótico fue que la iglesia iba a dar su misa un mes antes, en abril, pero la agenda cargada del monseñor Olaizola atrasó la inauguración.
Desde entonces y hasta 1938, el presbítero Miguel Rossi —quien atendía también las parroquias de Ybarlucea y Alberdi— se hizo cargo de la arquidiócesis de Paganini. El trabajo del cura era de jornadas muy extensas como la distancias que recorría para atender a toda la feligresía. Fue por eso que la comuna de Paganini le suministró al padre Rossi el uso de coche Ford T, patente 13, para que este pudiera aliviar su trabajo diario.
Luego llegó el misionero Ladislao Pykosz, primer cura residente, quien permaneció hasta 1940. La radicación de un sacerdote en el pueblo fue gestionada por Juan F. Secco al asumir como jefe comunal.
Historia del nombre: por qué San Pedro
A fines de la década del ‘20, Pedro Sala Roig, hijo del empresario Juan Sala, donó la imagen de San Pedro para la parroquia. La familia Sala, una de las más influyentes y propietarias de extensas tierras —incluyendo lo que hoy son los barrios Martín Fierro e Industrial— tuvo un peso significativo en la vida local.
La presencia dominante de la imagen del apóstol hizo que los vecinos comenzaran a referirse naturalmente al templo como Iglesia San Pedro. Sin embargo, la oficialización del nombre llegó recién en 1943, cuando el sacerdote Alfredo Maulión solicitó al obispado declarar a San Pedro como patrono del pueblo. El 6 de septiembre de ese año, el vicario general Luis Casey dio la autorización. El primer festejo patronal se realizó el 29 de junio de 1944.






