La concejala de Granadero Baigorria, Antonella García, sostuvo, en una entrevista para este medio, que el cambio en la conformación del Concejo abrió una etapa de discusión real sobre el modelo de ciudad. A su vez cuestionó vetos y acusaciones del Ejecutivo, a los que interpretó como intentos de dilatar el funcionamiento legislativo.
La concejala Antonella García afirmó que el actual conflicto institucional en el Concejo Deliberante responde a una disputa política de fondo vinculada al rumbo de la ciudad, luego del recambio legislativo del 10 de diciembre que modificó el equilibrio de fuerzas dentro del cuerpo, bajo la presidencia del cuerpo de Gisela Da Ponte.
En una entrevista periodística, la edil explicó que desde su asunción sostiene una postura basada en el debate político abierto. “Desde que asumí (en 2021) vengo discutiendo política, y discutir política es debatir qué ciudad queremos y cómo queremos que se desarrolle”, señaló.
García indicó que la renovación de las autoridades del Concejo provocó que el espacio del intendente perdiera la mayoría automática, lo que derivó en la conformación de nuevas autoridades a partir de acuerdos entre bloques no oficialistas. Según su visión, ese cambio permitió que el Concejo deje de actuar como una “escribanía” del Ejecutivo y pase a funcionar como un verdadero ámbito deliberativo.
“La nueva composición hace que el Concejo sea un lugar donde se discute políticamente, donde se debaten ideas sobre el desarrollo de la ciudad y no simplemente se convalidan decisiones”, sostuvo.
La concejala también cuestionó las críticas del oficialismo y aseguró que responden a la incomodidad que genera el nuevo escenario. “Lo que molestó fue que haya debate real. Ante eso, comenzaron difamaciones y maniobras para disciplinar a quienes no pensamos igual”, afirmó.
En ese marco, vinculó la situación del Concejo con lo que consideró prácticas de presión política más amplias dentro del ámbito municipal. Según expresó, cuando existen posiciones disidentes se busca obstaculizar el funcionamiento institucional en lugar de promover acuerdos.
García también defendió la legitimidad del actual cuerpo legislativo al remarcar que todos sus integrantes fueron elegidos por el voto popular. “Tenemos representación legítima para discutir no sólo cómo funciona el Concejo, sino cómo resolvemos los problemas reales de los vecinos”, remarcó.
Respecto de los vetos y cuestionamientos formales surgidos tras el cambio de autoridades, interpretó que forman parte de una estrategia para dilatar decisiones políticas. En ese sentido, anticipó que continuarán avanzando con los procedimientos legislativos correspondientes y que el espacio opositor se encuentra asesorado por especialistas en derecho administrativo y por referentes con experiencia en otros concejos deliberantes.
Finalmente, la edil consideró que el eje del debate debería centrarse en el estado actual de la ciudad y en la planificación futura. “No se trata de discutir la política por la política misma, sino de discutir el presente y el futuro de la ciudad”, concluyó.






