Como resultado de los procedimientos, se procedió al secuestro de numerosas unidades por falta de documentación habilitante y la ausencia de casco, elementos fundamentales para la seguridad vial.
Así, el Municipio ratificó su postura de "tolerancia cero" ante los ruidos molestos que alteran la paz del corredor costero, dando cumplimiento estricto a las ordenanzas vigentes que prohíben la circulación de vehículos con escapes libres o modificados.
"Gobernar es establecer prioridades, y nuestra prioridad es que el vecino pueda disfrutar de la ciudad sin ser afectado por la imprudencia o el ruido de unos pocos. No vamos a permitir que la costa sea un lugar de desorden; el control es la herramienta para que todos convivamos mejor”, sentenció tras los operativos el secretario de Gobierno Dr. Osvaldo Aymo.
El Municipio informó que los controles se mantendrán de manera sorpresiva y se extenderán a otros barrios de la ciudad, reafirmando el compromiso con la seguridad vial y la tranquilidad pública.






