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Domingo, 17 Agosto 2025 Análisis político baigorriense

Nuevas alianzas, viejas mañas. Idas y vueltas con las elecciones ejecutivas a la vista

Maglia junto a Llaryora y Pullaro en Provincias Unidas. La gran estrategia de Antonella para ganar la intendencia. La llegada de Rosales al gobierno municipal y el ocaso (muy anunciado) de Aymo.
Editorial que puede ser la hoja de ruta electoral para el 2027

Escrito por el licenciado en Periodismo, Hugo Cravero

 

Maglia, federal y cercano a Pullaro

El intendente de la ciudad, líder del peronismo baigorriense, no esconde su cercanía al proyecto Provincias Unidas, que agrupa a cinco gobernadores —entre ellos, Maximiliano Pullaro— y a unos 500 intendentes.

En una entrevista con medios locales, donde uno de los temas abordados fue su encuentro con Pullaro en una cena en Rosario, el mandatario fue tajante y conciso, como suelen ser sus declaraciones. “Yo soy federal”, afirmó, y agregó: “Si al gobernador le va bien, a todos nos va bien”.

Ahora bien, más allá de estas declaraciones y de otro cónclave donde Maglia participó recientemente en Funes —junto al intendente de esa ciudad, otros jefes comunales de la zona y el gobernador cordobés Martín Llaryora—, esto podría modificar de manera tangencial el futuro político de Baigorria. Y, sin ánimo de anticipación, puede poner en carrera al propio Maglia para pensar en una eventual reelección en 2027.

Pero, ¿qué significa afirmar que un magliaismo corrido hacia el pullarismo descalabra lo instituido en la realidad política local? Simplemente que hoy la referente de Unidos —la alianza provincial que integra a radicales, evangélicos, socialistas y a los pocos sobrevivientes del PRO—, Gisela Da Ponte, ni por asomo haría una unión con el intendente. La concejala, y sobre todo su padre, Guillermo Da Ponte, han sido opositores históricos al jefe comunal de Baigorria.

Entonces, ¿cómo quedaría este panorama político? ¿Es sólo una forma de reinterpretar la política nacional, buscando un espacio de centroderecha capaz de atravesar lo más rápido posible la pesadilla libertaria, o se extenderá al plano local? Si fuese lo primero, podría funcionar como una síntesis para poner un freno —ojo, por derecha— a la locura fascista de Javier Milei. Pero si se traslada a Baigorria, de seguro muchos actuales pullaristas no acompañarían a Maglia y optarían por otro espectro de confrontación con el viejo caudillo peronista.

 

Y Antonella, ¿en qué anda?

Lo relatado deja a Maglia parado en un espectro más cómodo dentro de su ideología de centro, más alejado de la mácula kirchnerista que aún lo condiciona. Pero también abre la cancha a otros que, sin dudas, se alinearán con Antonella García de cara a la intendencia en 2027.

Vamos por partes. Blanco sobre negro.
García mantiene un diálogo cercano y de amistad con Gisela Da Ponte. Hay sintonía generacional, sí, pero también una necesidad compartida de trabajar juntas por Baigorria. Ambas ingresaron muy jóvenes a la militancia: Gisela, de la mano de su padre en 2009; Antonella, desde el kirchnerismo, en tiempos de una juventud atravesada por el compromiso y la igualdad.
Por separado, entendieron que para generar verdaderos cambios había que involucrarse y ser parte. Y lo hicieron.

No sólo Gisela podría acordar con Antonella, sino también otros espacios que hoy integran Unidos y que jamás imaginaron un pacto con el magliaismo.

Otra incógnita que se abre es la relación con Adrián Milo, quien, tras la dura derrota electoral de su hermana Ana Paula y luego de separarse políticamente de Antonella, deberá reconstruir puentes con el antonellismo si pretende renovar su banca en 2027. De hecho, ya se lo ve más cercano a García e incluso a Da Ponte, lo que fortalece eventuales alianzas.

Una estrategia altamente probable es que Antonella encabece la intendencia acompañada de múltiples listas colectoras a concejales en 2027. Esto permitiría sumar apoyos diversos sin perder pertenencias ideológicas ni vínculos partidarios externos a la ciudad. Experimentos de este tipo ya se intentaron en Baigorria, aunque sin éxito. Tal vez, esta vez puedan prosperar.

 

Entra Mario al gabinete, sale…

Por otra parte, se sabe que el gabinete de Adrián Maglia sufrirá cambios en diciembre. Además del lógico recambio en la Secretaría de Obras Públicas —donde el actual responsable, Martín Tartarelli, pasará al Concejo—, lo que suena fuerte es la llegada del presidente del parlamento local, Mario Rosales, cuyo mandato culmina el 10 de diciembre.

Es un secreto a voces que Rosales podría reemplazar a Osvaldo Aymo en la Secretaría de Gobierno. Se trata de la cartera más política de todo el Municipio, y también la más ineficiente de la actual gestión. Aymo, “el Afrancesado”, es un hombre de amplios conocimientos en seguridad vial, pero la Secretaría le quedó grande. No conoce la idiosincrasia baigorriense, no logró armonizar con los empleados comunales, y se ha enfrentado tanto a concejales de todo signo - inclusive los de su espacio político - como a vecinos que pedían respuestas. Para resumir se ha leído en redes los sainetes que Aymo ha provocado respondiendo sin fundamentos a ciudadanos que le marcaron sus yerros.

La llegada de Rosales al Ejecutivo podría revitalizar la gestión, acercando las partes que Aymo nunca consiguió unir.