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Lunes, 12 Agosto 2024 Baigorria Elige 2025

Quiénes podrían representar al oficialismo en las elecciones de medio término

Luciano Maglia, Martín Tartarelli, Valeria Pérez o Mario Rosales son los nombres que se barajan en el magliaismo, que se juega la continuidad del proyecto político o la extinción

El magliaismo la tiene jodida en las elecciones legislativas de 2025. Primero porque el proyecto de gobierno está extenuado y necesita una renovación. Y segundo, los demás espacios opositores tienen peso específico y nombres propios.

Pero a pesar de saber el oficialismo que el futuro del 27' se pone en juego el año entrante, ya hay una danza de nombre de funcionarios que podría dar batalla respaldando la gestión de Adrián Maglia.

Luciano Maglia, coordinador de Gabinete, Martín Tartarelli, secretario de Obras Públicas, Valeria Pérez, subsecretaria de Gobierno y Mario Rosales, actual presidente del Concejo, son los que más suenan a un año de las legislativas.

 

Luciano Maglia

Lucho juega en punta, aunque que el funcionario e hijo del intendente Adrián Maglia no se lo vea muy decidido de ser él quien represente al proyecto político que gobierna la ciudad desde hace más de una década.

Luciano es uno de los más poderosos artífices del triunfo del año pasado, el "arquitecto", como suelen decir, de una elección que venía a contranatura para el oficialismo que casi sucumbe ante la joven Antonella García.

Maglia tiene apellido y una gestión que ganó confianza y experiencia en la labor diaria. Él sería pero depende de Lucho en querer participar y desde ahí ser el ungido delfín y proyección del magliaismo para el 2027.


Martín Tartarelli

El actual secretario de Obras Públicas es otro que la militancia y el mismo Adrián ve con buenos ojos.

El joven ingeniero, de extrema confianza de Lucho y el intendente, ha afianzado su cercanía con el núcleo duro del magliaismo a fuerza de trabajo y astucia, pues ser secretario de Obras Públicas en una ciudad con escasos recursos no sólo es cosa de facultativos sino de política y mucha creatividad.

“Tarta” es carismático y didáctico en el momento de las explicaciones a vecinos y al periodismo.

Es muy probable que de no ser Lucho, Tartarelli sea el uno en la lista o uno de los referentes más potentes del oficialismo.


Valeria Pérez

Vale es la más barrial de los antes citados. De raigambre peronista, la joven subsecretaria de Gobierno ataja los penales que el secretario de la cartera, Osvaldo Aymo, no sabe parar.

Pérez se formó militando en los barrios, codo a codo con otros compañeros del PJ. En el segundo mandato de Maglia le dieron la misión de darle forma a las difusoras, un grupo de jóvenes que tenían el deber de salir a la calle y contarles al vecino qué estaba haciendo el Municipio en su barrio, en sus esquinas, en las escuelas, en la ciudad para mejorar la vida a los baigorrienses.

Esa labor fue cumplida con creces. Las pibas fueron uno de los puntales de la gestión, una cara visible de lo hecho y lo por hacer.

En la pandemia, cuando todo era un caos, a Vale le dieron la responsabilidad de ser la intermediaria entre el gobierno y las instituciones intermedias. Acá se vio la mujer territorial, conocedora de la problemática de las vecinales, los clubes, las asociaciones civiles de la ciudad.

Sólo decir que se normalizaron muchas vecinales, y que clubes como Paraíso y Los Naranjos volvieron a funcionar luego de años sin actividad.


Mario Rosales

El actual presidente del Concejo suena como el plan B. Algo así como "va Marito" porque no queda otra.

Pero Rosales, viejo zorro en la política, cuatro veces concejal de manera consecutiva, tiene la carta de ser conocido y de tener una muñeca exquisita en el momento de articular Concejo y Municipio. Es un magnífico negociar, todo terreno.

Mario espera. Sabe que él puede aportar sus votos y que si la oposición se debilita puede ser ese concejal que el Ejecutivo necesita para sostener las expectativas para el 27.

A su vez, esto también lo sabe el peronismo díscolo, léase Antonellismo, por un lado, y La Colmena, por otro, que lo quiere en sus líneas cómo sea. Y esto Maglia lo sabe, por eso retener a Rosales también requiere una estrategia a futuro.