Al fundar Lisandro Paganini nuestro Pueblo, aprobado aquel lejano 9 de Abril de 1889, por el Gobernador Dr. José Gálvez, en los planos correspondientes se establecieron los espacios públicos determinados en la legislación provincial vigente, por ello fue aprobado con dos sectores para futuras plazas , la denominada 25 de Mayo ubicada en hoy barrio San Miguel y la 9 de Julio en barrio Centro.
Esta última ocupó un predio de 110 x 110 metros de lado, que más adelante sería el “centro cívico” del Pueblo. En las primeras décadas posteriores de su fundación, fue solo un campo baldío con algunas plantas dispersas y circundado por un cerco de ligustros y alambres de púas, hasta que en el mes de Junio de 1932 la administración Comunal de Don Juan Sala, contrata al vecino Don Florindo Persegani, floricultor , que explotaba junto a sus hermanos , viveros de plantas y flores en el sector donde actualmente se ubica el B° Paraíso Norte y la reserva natural, para que desarrolle sus conocimientos y experiencias, diseñando la Plaza, delimitando canteros y calles internas, de acuerdo a los planos presentados, además “…. se ha previsto plantar 700 árboles en las calles adyacentes”, (sic),el costo fue fijado en la suma de mil pesos.
La Plaza fue parquizada en pocos meses, pero el cerco de ligustros y los “hilos” de alambre de púas que la rodeaban no fueron retirados, para evitar el ingreso de los animales sueltos, caballos y vacas que proliferaban por los alrededores, en cada esquina de la Plaza se colocaron “molinetes”, a fin de permitir el paso de los vecinos.
Luego de tres años, (1935) son plantadas las especies de plátanos que bordean las calles de nuestro Pueblo . Tres años después, en 1938, el nuevo Presidente Comunal Don Juan F. Secco, resuelve hacer retirar el alambrado que circunda el predio, al igual que el cerco de ligustrinas, a fin de dar un mejor aspecto de la Plaza; el cerco de dicha especie verde se re-plantó en toda la extensión del lado oeste, separando de ese modo el terreno de 30 metros de ancho sobre la actual calle San Lorenzo destinado a la futura construcción de la Escuela Fiscal Presbítero Manuel Alberti Nº127. A fin de poder construir la Escuela en dicho sector, fue necesario la intervención del escribano público Raúl J. Casas para realizar el trámite de conformidad y firma de los diez herederos del fundador del Pueblo, porque la donación de los 12.000 m2 en su origen establecía el uso exclusivo destinado para plaza pública.
Así, el 31 de Agosto de 1939 la Comisión de Fomento recibe la certificación correspondiente con las firmas de Eduardo Paganini, Ricardo L. Paganini, Aurelia Regunaga de Paganini, María Elena Paganini, Elena Paganini de Macaya, María Paganini de Carbó, Pío Alberdi, Delia Paganini de Menuce, Susana Paganini de Alberdi, Victoria Menuce de Echevarria.
Durante la gestión en el gobierno Comunal de Juan F. Secco, se continuó mejorando nuestra Plaza, obra que había comenzado su antecesor Juan Sala años anteriores, prueba de ello es la construcción del veredón de cemento del lado sur (frente a la iglesia), en toda su extensión, y en el lado este (frente al edificio Municipal), de 110 metros de largo por 3,10 de ancho, dicha obra fue planificada en su construcción, cemento con “ hierro tramado”.
Los trabajos se realizaron con mano de obra local, de acuerdo a un previo registro de personas interesadas en trabajar, fijándose un jornal diario de 6 pesos para los oficiales albañiles y de 3,20 pesos para peones (cabe señalar que todo el trabajo, entonces, era manual). Según consta, se utilizaron 100 bolsas de cemento al valor de $2,70 c/u.
Inicios del año 1939, en pocos meses más se cumplirán los primeros 50 años de la fundación del nuestro Pueblo, ante tal grato acontecimiento, la Comisión de Fomento resuelve erigir un mástil y pedestal al centro de la Plaza, con un círculo de cemento de 12 metros de diámetro, mas 8 bancos dispuestos alrededor y columnas de hierro fundido para la instalación del alumbrado correspondiente, además, la construcción de un veredón desde el piso central hasta unir al que corre paralelo a calle Rivadavia frente a la Iglesia San Pedro.
Los actos programados para el cincuentenario se llevaron a cabo, culminando la jornada con un baile popular efectuado en el centro de la Plaza.
Por diversas razones, el mástil a la bandera no fue posible colocarlo en el tiempo establecido, y se concretó durante el gobierno que sucedió a Juan F. Secco, su hermano mayor Vicente era el nuevo Presidente Comunal electo en elecciones llevadas a cabo el 19 de noviembre de 1939 y asumido en el cargo el 1° de Enero de 1940. Componían la Comisión de Fomento Vicente Secco, Carlos Marquat y Gumersindo Zuloaga, secretario el Sr. Juan Gómez (que posteriormente fuera Juez de Paz).
Estas autoridades fijaron el día Domingo 28 de Diciembre de 1941 a las 10 horas , llevar a cabo el acto de la inauguración oficial del mástil a la bandera, que fue bendecida por el padre Ladislao Pykosz. La resolución Comunal “invitaba a autoridades locales y pueblo en general, estando previsto repartir pan dulce y golosinas a los niños presentes”; se asignó a tal efecto la suma de $300 para solventar los gastos.
Fiel testigo de este histórico acontecimiento, fue el flamante edificio de la Escuela 127, que había sido inaugurado 9 meses antes.
Muchos de los árboles que hoy embellecen nuestra Plaza, fueron plantados, cedidos por la Comuna, por alumnos de la única escuela existente por entonces, en sencillos actos que se realizaban todos los años conmemorando “el día del árbol”. por citar un caso, un frondoso ejemplar de Roble cercano a la escuela, en 1939 fue plantado por el entonces alumno abanderado de 6° grado llamado Golfardo “nino” Serrani, uno de nuestros recordados vecinos. Es el mismo ejemplar que en el día de hoy Jueves 12 de Enero sus raíces no pudieron sostener mas su amplio y nutrido follaje agravado por las intensas lluvias, y uno de los emblemas de nuestra Plaza , cayó después de 84 años de ser una imagen histórica de la misma
A fin de interiorizar aún más sobre esta reseña histórica de la Plaza 9 de Julio, en los años del cincuentenario, se plantaron además especies de robles americanos, dispuestos estratégicamente en distintos puntos de la Plaza, rodeando el mástil que enarbola la enseña patria, De los cuatro hoy solamente perduran dos como fieles testigos del paso de los años.
Uno de ellos por “mala praxis” hace más de cuatro décadas, secó, estaba ubicado en el sector sur-este, cercano a calle Chacabuco y Rivadavia, con buen tino, solicitamos que del tronco existente se transformara en una obra artística de escultura, embelleciendo aún más nuestra entonces bella y florida plaza, ya que artistas y artesanos reconocidos como el Sr.Dante Vignale residiendo entre nosotros podría haber dado muestras de su ya reconocido talento. Pero todo fue en vano y tal inquietud no tuvo el eco merecido
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Nuestra plaza decana, en la ciudad, tuvo distintos cambios y “altibajos” en el transcurso de los años, hubo tiempos de desidia y abandono en su conservación y mantenimiento y otros de total embellecimiento con juegos infantiles, parquizado, con flores, lugar elegido en acontecimientos sociales para guardar a través de fotografías los momentos felices en las historias familiares, tiempos de arduo trabajo en jardinería, que realizaban entre otros, con conocimiento, esmero y dedicación, los señores Giaquinto y Roggi en los años 80-90, a pesar de la cruel depredación sufrída a diario por los que no entendían que la Plaza es para el disfrute de todos los que habitamos esta querida Ciudad.
En el año que se conmemoró el cincuentenario de la Plaza y fundación de Paganini era Presidente de la República el Dr. Roberto Ortiz, Gobernador de la Provincia el Dr. Manuel María de Iriondo, Intendente de Rosario el Dr. Daniel Infante y Presidente Comunal de Paganini Don Juan Francisco Secco .






