Las elecciones en Baigorria siempre tienen un aditamento especial.
Como afirman desde otras localidades, cuando hay un proceso eleccionario, hay ciudades jodidas y está Baigorria.
Esto que puede ser considerado como un chiste, tiene su sustento con más peso en este trámite electivo en donde están ocurriendo un variopinto de eventualidades que lo remarcan.
Con sólo decir que el candidato ganador de Unidos para Cambiar Santa Fe, Javier Minetti, renunció a su candidatura a intendente para dar su apoyo al peronista Adrián Maglia. Y que éste fue reemplazado por Víctor Bocco, un veterano radical cercano a Maxi Pullaro que lleva su campaña con una vigor admirable, muestra algo de lo afirmado.
Pero, será mejor ir paso por paso para que los lectores que aún no tengan claro su voto para el 10 de septiembre próximo, tanto en la categoría intendente como la de concejales, o quizás algún que otro que no sepa los entretelones casi extraído de un culebrón turco, pueda tener un panorama de la campaña electoral autóctona.
Retrocedamos a la semana siguiente de las PASO del 26 de julio donde Antonella García arrollaba electoralmente, siendo la candidata más votada con casi 8400 votos. Ahí, en medio de la desazón de propios y extraños comenzó una etapa hasta entonces novedosa en la ciudad.
Primero el oficialismo tardó en reaccionar al golpe. Adrián Maglia luego de una década a cargo del Ejecutivo solamente conseguía 5800 votos, y a pesar de ganar la interna de Juntos Avancemos a su contrincante de La Cámpora, Agustín Bruera, que logró 1700 votos, la sumatoria de ambos, algo así como 7400 y pico de votos, los dejaba lejos a la estridente elección de García.
Pero en Unidos para Cambiar Santa Fe el panorama era peor.
- Esto es catastrófico - dijo un perdedor de la alianza entre socialistas, radicales de todo pelaje, pastores antiderechos, pañuelos celestes, PRO macristas, y unos muchachos de derecha, que aún no salieron del closet del fascismo criollo como ya lo hicieron los libertarios.
Sumando todos los sectores, el espacio que hoy lleva a Maximiliano Pullaro como gobernador no llegó a los 4500 votos en la ciudad para intendente.
Sí, una catástrofe.
En rigor, Antonella pateó un hormiguero que siempre estuvo allí, nada más que esta vez voló por los aires.
Fue por eso que a tres semanas de aquella tarde noche del domingo 26, donde solamente había una frenada felicidad en el centro cultural La Colmena, espacio donde García tiene sus mayores aliados y su candidato a concejal, Adrián Milo Cravero, Javier Minetti tomó la decisión que de seguro venía magullando por dentro. El concejal cambiemita, el abogado y destacado periodista baigorriense, que había ganado de manera pírrica la interna en Unidos a Pablo Riera, renunciaba, mediante nota al Tribunal Electoral, a su candidatura a intendente.
Es más, luego de dejar la nota firmada en el ente provincial, hizo un video. Ahí fue más claro aún. Dijo que no iba hacer cómplice para que Antonella García llegase a la intendencia local, que la joven peronista tiene en su base ideológica lo “peor de la política” argentina, que de llegar a la máxima magistratura vernácula el Movimiento Evita, espacio del cual la gran triunfadora milita desde hace más casi diez años, va a traer una suerte de “conurbanización” a Baigorria.
Acto seguido, en ese video de algo más de un minuto y medio, Minetti miró a cámara y sin temblarle la pera agregó que iba a trabajar para que el ingeniero Adrián Maglia retenga el Municipio.
- No vamos a ser ni cómplices - dijo en el video Minetti, y a partir de allí comenzó otra campaña para las generales.
A la semana de esa decisión, los apoderados de Unidos a nivel provincial, en un acuerdo a medias con los referentes locales, definieron que Víctor Bocco fuese quien reemplazara a Minetti.
No es menor decir que Maxi Pullaro jugó una gran carta para la definición a favor del ‘Flaco’ Bocco. El veterano radical, que fue concejal entre el 2007 y el 2011, se lo podría catalogar como uno de los primeros pullaristas. Una de las características más destacadas del ahora candidato a intendente es leer a distancia cómo puede desenvolverse algún que otro desafío político a través del tiempo.
Víctor apostó por Maxi y ganó.
Una vez que el panorama electoral ejecutivo quedó organizado, o sea, Antonella candidata por el espacio local llamado Siempre Baigorria, Maglia el postulante de Juntos Avancemos y Bocco de Unidos; la cosa fue subiendo de tono y se puso un tanto espesa.
En sí los fuegos cruzados están entre el antonellismo y el magliaismo. Allí está la madre de todas las batallas.
Sin eufemismos, sin intermediarios, el mismo intendente Maglia ha manifestado lo que representaría un gobierno de García. Subido a lo que MInetti graficó, Adrián tomó los mismos conceptos y atacó de lleno al Movimiento Evita, estigmatizando en muchos casos la militancia en barriadas humildes de la ciudad donde el espacio peronista trabaja.
Maglia se metió de lleno, en posteos y notas periodísticas, contra la dirigencia nacional del “Evita”, y allí volvió a repetir el mismo mantra: “García representa lo peor de la política”.
Inclusive Natalia Annunziata, quien encabeza la lista a concejales del oficialismo, ha dicho que García quiso ocultar su procedencia política, para llegar a un electorado medio adormecido y poco activo en la cosa pública de la ciudad.
La campaña se basó, en estos días, algo así como en despabilar al gorila clase media argento, para decirles que votan a una peronista, feminista, zurdita y abortera.
¡Qué horror!, no.
Por su parte García, quien no había respondido, salió a defenderse.
- Nunca negué donde me formé, de dónde vengo, quién soy - dijo la edila que acusó recibo de la virulenta postura oficial.
El martes 22 de agosto, una grotesca “toma de terrenos”, en frente del camping municipal, por un grupúsculo de jóvenes mal entrenados en su discurso y con pecheras recientemente confeccionadas del Movimiento Evita, rompían la monotonía de Baigorria.
Videos virales llegaban a los celulares de cualquier parroquiano de la región. La humilde muchachada estaba con la decisión clara de hacer una suerte de nuevo barrio popular y en la volteada cayó Antonella.
Claro esta toma no era en Caminito o en el Cañaveral. Era en pleno Bon Vivant, a dos cuadras del río. No se puede permitir que los pobres usurpen un terreno cotizado en cientos de miles de dólares. Que lo hagan, pero detrás de las vías, donde la gente bien no los vea.
La escena triste y cobarde volvió a mover el avispero, García dio una conferencia de prensa desligándose de los hechos, y Maglia volvió implicar a Antonella.
Al cierre de esta edición el novelón Maglia - García continúa. Pero cuidado, de ambos lados se han tirado con de todo. Ahora es Antonella la que recibe los palos, pero hasta hace poco, desde cuentas truchísimas de Facebook se lo acusaba a Maglia de narco, de corrupto y otras delicateses.
Desde el grupo de la misma red social llamado ‘Baigorria Sin Censura’, evidentemente de administración antonellistas, el mandatario local y toda su gestión es destratada con los peores conceptos e insultos.
Quizás lo único positivo de todo este entuerto es que Maglia pone su nombre al denunciar a García. Comúnmente el antonellismo militante lo hace desde el anonimato.
En medio de todo este sainete está la gente. Que poco ha podido ver o leer las ideas centrales de cada candidato.
Aunque estén las propuestas y el tan mentado “proyecto de ciudad” se juega en cada panfleto o en las páginas web de los postulantes, o en sus perfiles de las redes, la mierda del “corre ve y dile” tapa lo importante.
Faltan dos semanas para las generales. Hay tiempo para hacer de lo que queda una campaña seria y con la profunda convicción que lo está en juego es Granadero Baigorria y su futuro.






