El jueves 30 de junio una noticia de impacto internacional puso a la ciudad en foco. El gobernador Omar Perotti le afirmaba al portal Rosario 3 la posible construcción del Puerto de la Música en Granadero Baigorria. Ese mismo día El Urbano Digital, el sitio web de este periódico, situaba el megaproyecto cultural a la vera del Paraná en cercanías de Desarrollo Urbano Mío, lindante al barrio Remanso Valerio.
Para el primer día de julio, junto a los memes de Julio Iglesias, la información navegó por portales noticiables de toda la Argentina y el intendente Adrián Maglia lo afirmó: “El Puerto de la Música se construirá en Baigorria”.
Ahora. Qué es el Puerto de la Música. Qué generará para la ciudad un emprendimiento de esas características.
En palabras del mandatario local, el Puerto de la Música posicionará a Granadero Baigorria en el mundo. Esta afirmación es una verdad absoluta, pues esta obra contempla un complejo cultural de gran impacto visual por su destacada arquitectura.
En 2008 el gobierno de la provincia, a cargo del socialista Hermes Binner, convocó al arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, para la realización de un proyecto estratégico y urbanístico. El mismo se pensó y se diagramó para la ciudad de Rosario, en la zona portuaria de tres hectáreas por avenida Pellegrini y Cerrito, pero la laxitud de la puesta en marcha de la obra, y las demoras en la licitaciones impidieron que el Puerto de la Música inicie sus obras, y el tema se enfrió.
Vale decir que el desembarco del Puerto de la Música a Baigorria era un secreto a voces desde hace unos meses en los pasillos de Chacabuco 1050.
Se sabía, pero nadie largaba prenda.
El proyecto original incluye sala de conciertos, centro de exposiciones y escuela de música. Será un espacio de cultura masivo, abierto e inclusivo, dedicado a todas las artes escénicas. Según la prensa especializada por sus dimensiones el Puerto de la Música baigorriense podría competir con el Teatro Colón o el Centro Cultural Néstor Kirchner.
La obra estará formada por una cúpula blanca junto a otros dos volúmenes, uno cilíndrico recorrido por una suave rampa y otro arqueado elevado para no interrumpir las visualizaciones hacia el río. Los tres edificios estarán delimitados por una plaza cívica que podría convocar a 30 mil personas.
La arquitectura de Niemeyer da al Puerto de la Música siluetas blancas y puras. El diseño constituido por el artista brasilero es innovador, pues en el centro cultural el espectáculo no se limita a los espectadores de la platea, sino que alcanzará a los de la plaza cívica. El escenario podrá ser visto tanto en el interior del edificio como desde la plaza central pública.
Por su parte el auditorio cubierto en forma cupular contará con capacidad para 2.500 espectadores divididos en dos plateas, una alta y otra baja.
El escenario de 800 metros cuadrados tendrá mayor altura que la sala principal.
Debajo de la platea se construirá la escuela de música con dos auditorios para las muestras de los alumnos, espacios para exposiciones, depósitos y camarines.
Este área ocupará 18 mil metros cuadrados, con 80 metros de ancho, 120 de largo y 42 de alto.
El mismo Niemeyer explicó en 2008 que el aspecto exterior del proyecto fue definido de una forma no arbitraria, sino que está ligada para generar una acústica adecuada del lugar.
La plaza quedará delimitada por el volumen en forma de cúpula. También se contempla la ubicación de un restorán y otra sala de exposiciones. A su vez habrá otro espacio, también cilíndrico que será usado para las oficinas administrativas.
Como si fuera poco, la megaobra también proyecta un estacionamiento para mil vehículos.
Efecto Bilbao
En 1997 en el País Vasco, a orillas de la ría Nervión, en la villa de Bilbao, se inauguraba el Museo Guggenheim Bilbao de Frank Gehry.
El impacto económico y turístico generado por este museo no tiene precedentes en la península ibérica. De allí el concepto de “Efecto Bilbao”, pues gracias al emprendimiento cultural, de iguales características del Museo de la Música, éste convoca a casi un millón de turistas anuales en el País Vasco.
Oscar Niemeyer
Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soarez Filho, nació en Río de Janeiro el 19 de diciembre de 1907 y falleció a días de cumplir 105 años el 5 de diciembre de 2012.
Fue arquitecto y gran creativo, pionero en la exploración de la posibilidades constructivas y plásticas del hormigón armado.
Entre sus proyectos principales arquitectónicos se destacan la construcción de Brasilia como nueva capital de su país en 1960. Fue el principal responsable de algunos edificios icónicos públicos de la ciudad que parió desde sus inicios. Entre ellos están el Congreso Nacional de Brasil, la catedral de Brasilia, el palacio de Planalto y el palacio de Alvorada.
También fue uno de los responsables del equipo que diseñó la sede de la Organización de la Naciones Unidas en Nueva York.
Niemeyer fue un hombre comprometido social y culturalmente. Sensible y humanista el arquitecto no sólo es recordado por sus obras, sino por su mirada comunitaria y de izquierda.






