El asesinato de Carlos Reyes empieza a alejarse de la idea de un hecho de inseguridad cotidiano. Así lo indican las pericias realizadas por la Agencia de Investigación Criminal, ordenadas por el fiscal de Homicidios Dolosos Ademar Bianchini, las cuales develan que ninguno de los ingresos del hogar del ingeniero de 76 años estaban forzados. “Es más, la casa estaba cerrada con llave”, dijo el fiscal.
"La casa se encontraba en orden, no había cosas revueltas ni placares vaciados, todo estaba muy ordenado. Sí se registra el faltante de un TV de pantalla plana y se está procediendo con el relevamiento de otros rastros, como huellas digitales", describió el fiscal, que estuvo presente desde el primer momento en la casa de Reyes.
Con el correr de las horas, vecinos que se mostraron apenados por lo sucedido manifestaron que “era cotidiano el ingreso nocturno de jóvenes en la vivienda de la víctima”. "Era normal ver la llegada de personas en la casa de Carlos. Las visitas eran casi siempre de noche", dijo un lector a este portal.
Vale recordar que Carlos Reyes había sido víctima de un robo violento hace unos años en otro confuso hecho.






