Nota de tapa del periódico El Urbano, marzo 2022
Escrita por el licenciado Hugo Cravero
Adrián Maglia llega a la Estación Esperanza manejando su chata. Viene con su compañero y amigo de siempre, Carlos Barea. Al paso le sale Martín Tartarelli, secretario de Obras Públicas, y hablan de cuestiones propias de la intendencia, de obras, de Baigorria.
Ha recuperado peso y su color de piel volvió a los cánones normales. Está delgado, la ropa le queda holgada, empero de a poco va retomando talla.
Ingresa al lugar donde lo esperan para dar inicio al acto. Es el día que el área de Género comunal será elevada, por dignidad y méritos, a Subsecretaría. El intendente está dinámico, habla con todos, se mezcla en conversaciones, escucha, opina.
Su conducta es la de siempre. Seriedad casi pulcra, sequedad en muchos casos, comprensivo y reflexivo en otras. Es el Adrián Maglia clásico, sin fisuras, un sello que impone su rectitud al gobernar y administrar al Municipio.
En esa jornada para muchos quedó claro que lo peor ya pasó. Que está en activo en su gobierno. Que nada lo detiene en pensar otra reelección.
El mandatario tuvo un susto importante en su estado de salud durante el año 21, pandémico y eleccionario. Problemas cardíacos lo hicieron mermar en su actividad pública, pero no se detuvo la intendencia.
Desde principios del pasado año, Maglia comenzó a padecer una afección que le generó arritmias.
- Era como que el corazón me andaba en tres cilindros - supo confesar el intendente en la intimidad. Por ese mal que lo aquejaba fue operado a mediados de noviembre pasado y se lo ve recuperado.
A pesar de su discontinuidad en el palacio municipal, el Estado local y la gestión magliaista no decayó. Al contrario, el 2021 fue uno de los años de mayor inversión en obras públicas en la historia de la ciudad.
- Lo que se hizo el año pasado no tiene precedentes en Baigorria. Sólo con la mega obra en el Predio Eva Perón (reutilización de los terrenos traseros del Hogar Escuela y hospital Eva Perón) y la reurbanización de Nuestra Señora de la Paz los montos llegaron a más de 1000 millones de pesos - aseguraron fuentes a El Urbano.
Estos datos no están para nada lejos de la realidad. En La Paz los fondos destinados para asfaltar, iluminar con luces led, construir desagües y cruces de calles llegaron a casi 300 millones de pesos.
Por su parte la mega obra de mal nombrado en primera instancias como Complejo Paganini, hoy reconocido como Predio Eva Perón, comprende un total de 18 millones de dólares en inversión.
- El intendente nos inculca seguir trabajando, consiguiendo obras e inversiones para la ciudad. Por eso pudimos hacer lo que hicimos los últimos años, en medio de una pandemia nunca vista - supo decir Martín Tartarelli a este medio.
Siempre es bueno remarcar que varias de las obras fueron gestionadas para conseguir recursos de Nación o Provincia, pero otras, como los asfaltos en las calles René Favaloro y Brown, por ejemplo, fueron realizadas con dineros del erario comunal.
Pero el dato esencial es que con una gestión aplicada, sin quiebres, con el salario al día de los trabajadores, con obras, con un vacunatorio municipal que en el 21’ fue ejemplo en la región,y en la actualidad también lo es, perdió las elecciones de medio término.
Las lecturas fueron muchas. Las principales se enfocaron en la renovación del peronismo local que no se supo capturar y la debilidad del candidato del magliaismo, que según afirmaron varios, y no con el diario del lunes sino en campaña, tenía una imagen gastada y devaluada.
- Algunos se atrevieron a comentar que de haber estado el intendente en la calle no se perdía. Eso es falso. Adrián acompañó, lo factores de la derrota estuvo más centrado en la mala elección interna de la lista, nada más - aseveró un cercano al jefe comunal.
Ahora por qué esta editorial arriesga que Adrián Maglia está en carrera. Que el magliaismo llevará al mismo creador del espacio por otro periodo.
Por dos puntos elementales.
Uno es que por lo menos dos encuestas sostienen que Maglia es el político de mayor imagen en la ciudad, duplicando a su rival más cercano.
Y porqué otras consultas, no sólo en Baigorria, dicen que a la hora de votar a intendente, gobernador o presidente, el ciudadano elige experiencia.
O sea, no se aventura a votar porque sí.
O dicho más desde el llano. Nadie se tira a los pies a la hora de votar a los ejecutivos. Y menos en las ciudades - pueblos como Baigorria.
La gestión de Maglia tiene buenos funcionarios. Muchos de ellos jóvenes, que se referencia en el intendente a veces de manera paternal y afectiva.
El mandatario permite que estos nuevos cuadros se desarrollen, que puedan articular en la gestión la práctica necesaria para ser uno de ellos quien lo reemplace en el sillón de Chacabuco 1050.
Pero para muchos del riñón mismo de la gestión coinciden que aún no está esa persona que tome la responsabilidad más alta que un baigorriense puede asumir.
Es por eso que nadie descarta que Maglia repita su candidatura.
Poner a consideración a la ciudadanía sus años de gestión para otro mandato. Y desde allí definir quién continuará una forma de gobernar, austera y prolífica en obras.
Una marca que Adrián Maglia dejó lacrado a fuego en la historia de la ciudad.








