El Municipio de Granadero Baigorria salió a dar su versión en referencia al cierre de la papelera Baigorria que dejó sin trabajo a más una veintena de empleados y a otros 30 que de manera irregular también trabajaban en la fábrica de barrio Centro.
"La Municipalidad clausuró el lugar luego de denuncias de vecinos. Allí se constató que las instalaciones no estaban en condiciones de seguridad ni para los trabajadores ni para el vecindario", comentó a El Urbano la asesora letrada del Estado local, María Laura Riveira.
"La inspección pudo corroborar que en la empresa había elementos inflamables, y se hizo la clausura", agregó la abogada quien detalló las irregularidades que la papelera tenía.
La papelera puso en regla varios de los puntos pedidos para volver a funcionar pero al estar pronto a vencer la habilitación de la planta y al estar en un zona residencial de la ciudad, Buenos Aires al 700, se comenzó a trabajar en una ordenanza específica para la empresa. "Nosotros nunca quisimos que cerraran, por eso el intendente recibió al sindicato papelero y se estaba trabajando con el Concejo para habilitación especial hasta que pudiesen mudarse a un área industrial”, afirmó Riveira.
El cierre de la papelera fue tomado por los propietarios de la empresa y el dueño del galpón que decidió no alquilarlo para que siga funcionando la firma. “Nosotros no cerramos la empresa. Es más, seguimos esperando a los dueños para firmar la rehabilitación”, dijo la abogada del Municipio.
“Personalmente llamé a la empresa para que vengan a firmar la rehabilitación y trabajar juntos con el Concejo una norma que le permitiese funcionar hasta su mudanza a un área acorde, pero no dieron respuesta”, agregó






