Víctor Robledo, que apareció "crucificado" en la ciudad cordobesa de San Francisco, dijo que tiene miedo de hablar y de identificar a los policías que intervinieron en su golpiza a pesar de que la cúpula policial de esa comisaría fue relevada.
"Lo que hicieron no tiene moral ni nada. No sirve. Quiere decir que un ser humano que trabaja no vale de nada para la Justicia", dijo en una entrevista radial.
El joven había estado detenido en la ciudad de Frontera, en Santa Fe y denunció que ellos mismos fueron los que lo trasladaron a Córdoba, lo golpearon y lo ataron.
"Todo lo que dije está asentado en la comisaría. No puedo decir mucho más. Lo que sí te puedo decir es que tengo miedo por mi familia, de que le pueda pasar algo el día de mañana y nadie me da garantías de nada", dijo en la entrevista. Y agregó: "voy a salir caminando a ver si no me choca un auto para que no me caguen a palos después".
Consultado sobre los motivos de su detención Robledo dijo que fue "por nada. Me llevaron de mi casa cuando me levanto a las 7 de la mañana. Habían dicho que yo había forcejeado con alguien a la noche. Nada que ver. Yo estaba con mi familia. Me tuvieron todo el día encerrado. Cuando me largan y se cagaban de risa. De las 7 de la mañana a las 2 de la mañana me tuvieron encerrado por nada. Ellos mismos me sacaron y me dejaron en ese lugar donde me pegaron. Los patrulleros de San Francisco me llevaron al hospital. Se portaron muy bien conmigo".
Robledo es casado y tiene hijos. Ahora está acompañado de una asistente social de la Municipalidad de San Francisco que le va a dar un albergue hasta que lleguen las autoridades de Rafaela y se hagan cargo de su caso. Lo que el joven pide es protección judicial para volver a su provincia.
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