El Urbano edición digital © 2026

/ hugocravero

/ elurbanodigitalok

/ elurbanodigital

 

 

Domingo, 29 Diciembre 2013

Hay otro país para Felipe

Opinión Hugo Cravero*

 

Felipe se tambalea exigente. Apunta y pide. Llora y manda.

Como nuestro antepasado hace millones de años atrás, que buscó los misterios de ese horizonte cargado de colores, contemplado en amaneceres y atardeceres en el génesis Africano, Felipe se trepa a lo que puede buscando una respuesta a lo desconocido.

Detrás de sus ojos buenos, Felipe sabe que ahí estaremos, en el tropiezo, en el silencio, en el infinito reclamo de amor. A cualquier hora. En todos los momentos.

Rompe prejuicios, que lamentablemente le inculcaremos como hombres nacidos un siglo atrás.

Felipe sonríe desde su primer minuto del día. Tiene la misma pasión de esos incansables soñadores que en cada jornada desmarcan las canchas, esas que otros encuadraron para poquitos. Es un optimista en cada escaramuza cotidiana, como si supiera en su ADN universal que siempre se sube ese peldaño de la humanidad.
Pequeño cristiano. Inmenso marxista. Sinónimo en un ser de dos años, repartiendo en iguales, masitas, juguetes, besos, reclamos.

Hoy no sabe, pero hay otro país para él, y para los miles de pibes nacidos en esta década. Ya no escuchará sobre el ejército de los “Chicos cucharas”, esa pibada que pasó su niñez en los 90’ a guiso, sin conocer la carne. A papa y fideo. A olvido y desolación.

Felipe tendrá otros sueños y con suerte pocas pesadillas. Sabrá que amar al otro sólo es una cuestión de igualdad, que la identidad rompe las fronteras de lo instituido por lo viejo, que los asesinos de seres luminosos como él, fueron condenados por todo un pueblo. No tendrá en sus sienes deudas ni dolores externos, sólo desafíos colectivos. Sabrá de milagros, de poetas, de lo bueno que sabe ser parte de una sociedad que busca las respuestas en el próximo.

 

 

* La editorial que elegimos para el libro “El Urbano, 14 años, 150 tapas, un compromiso” fue luego de intentar de escribir y re escribir otras que eran redundante. Creímos y creemos que estas palabras resumen el ánimo de muchos que no somos colonizados por aquellos que siempre se han servido de la gente