Hace aproximadamente un año, la periodista Cynthia Ottaviano, que entre otras actividades fue jefa del Equipo de Investigación de Tiempo Argentino, coconductora de la segunda mañana en Radio Nacional, conductora del programa Tinta Roja en la misma emisora, y varios etcéteras más, le dio un giro un su vida profesional. Se transformó en funcionaria pública para encabezar el nacimiento de un organismo que forma parte del cambio –complejo, peleado– que la Argentina vive desde mediados de 2008 respecto de la propiedad, el rol, y la responsabilidad de los medios de comunicación. Ottaviano se volvió la primera titular de la Defensoría del Público, un organismo autárquico creado por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, cuyo objetivo es velar por el respeto a los Derechos Humanos de la audiencia.
"Fue un desafío apasionante y por momentos extraño –le dice Ottaviano a Tiempo, al reflexionar sobre lo que implicó dar a luz nuevo organismo–. Una de las primeras cosas que tuve que hacer fue presentarme en la AFIP, con mi DNI, para pedir un CUIT de la Defensoría. Imaginate cómo es entrar en la AFIP y decir: 'Hola, buen día, vengo a fundar un organismo público.'" La periodista remarca que "más allá de la anécdota, fue un desafío porque se trataba de fundar un organismo de Derechos Humanos, en una Argentina que desde hace una década decidió ampliar esa gran avenida de derechos que se fueron conquistando desde la recuperación democrática".
Ese camino iniciado hace doce meses, con documento en mano, parece haber dado furtos. "Hace un año teníamos mi designación por resolución conjunta de ambas cámaras del Congreso y un gran apoyo ciudadano. Ni una sola persona más, ni una computadora, ni un teléfono. Hoy somos 70 personas con un trabajo muy intenso y a punto de inaugurar nuestra casa, con auditorio y biblioteca pública especializada en comunicación audiovisual", explica la defensora.
Una de las tareas de Ottaviano es recibir denuncias del público sobre discriminación, estigmatización, violencia simbólica y hasta violación del horario de protección al menor. "En 12 meses recibimos 1443 reclamos, denuncias y consultas", cuenta. Luego, describe su percepción sobre la audiencia: "Está sensibilizada con los incumplimientos al horario de protección a la niñez y la adolescencia. Rechaza la estigmatización de los jóvenes, las lesbianas, gays, travestis, y también la de nuestros pueblos originarios. Repudia las humillaciones hacia las mujeres, tanto como las cosificaciones y las degradaciones diarias. Suelen reclamar por la universalidad en el acceso a la televisión y el cumplimiento de la grilla de programación. Tienen sus sentidos agudizados." "El 50% de las denuncias recibidas son por cuestiones discriminatorias y de violencia físico-simbólica, cosificación, sexualización y estigmatización", agrega Ottaviano.
Después pone sobre la mesa un dato recogido por el trabajo de la Dirección de Análisis, Investigación y Monitoreo de la Defensoría, que realizó un relevamiento de los noticieros de la televisión abierta en Capital Federal. "Sobre un total de 8810 noticias monitoreadas durante la primera semana de los meses de febrero, abril, junio y agosto, sólo un 1,9% se focalizó en la cuestión de género. Dentro de este porcentaje, el 56,5% correspondió al tópico 'policiales e inseguridad'".
"Ante esta realidad –remarca la funcionaria–, además de trabajar los casos puntuales, decidimos promover que el 2014 sea declarado el año de lucha contra la violencia mediática hacia las mujeres. La idea es trabajar con distintos organismos públicos comprometidos con la erradicación de la violencia de género, como el INADI y la AFSCA. Juntos buscaremos articular con la sociedad civil una campaña anual, con mesas de debate, capacitaciones, y todo lo que esté a nuestro alcance."
La defensora sostiene, por otra parte, que las cifras que mencionó no son un rasgo de la sociedad argentina sino una tendencia de varios países. "Estamos en diálogo con otras defensorías del mundo y la problemática es similar. Los tratamientos periodísticos que banalizan los femicidios son habituales en España, por ejemplo, donde las audiencias se quejan por esto." "La asociación civil peruana Calandria ha señalado que el 96% de los medios televisivos presentan contenidos sobre violencia contra la mujer, pero sólo un 3% propone acciones o actividades para erradicar la problemática."
En otro plano, y contra lo que podría pensarse desde afuera, los medios han tenido, según Ottaviano, una buena predisposición hacia el trabajo del organismo. "Hemos tenido una excelente recepción. Trabajamos en conjunto muy bien con muchos canales de televisión de la Ciudad de Buenos Aires, como Telefe, Canal 9 o América. Lo mismo sucedió en las provincias, por ejemplo con Canal 7 de Mendoza. Por eso, tengo mucha esperanza en que 2014 sea un año transformador, con la Defensoría consolidada en su trabajo de enlace entre los denunciantes y los distintos actores de la comunicación, con políticas públicas que profundicen la educación crítica de las audiencias, con la sinergia que tenemos con las universidades, las escuelas y la sociedad civil en general."
La defensora fue una de las voces que se presentó en la audiencia pública que la Corte Suprema de Justicia realizó antes de pronunciarse a favor de la constitucionalidad de la Ley de Medios. "Creo que fue clave que nos presentáramos pidiendo que nos aceptaran como amicus curiae independiente", remarca al recordar aquella jornada, que seguramente quedará en historia. "Pudimos llevar al tribunal las perspectivas de las audiencias y formalizar el pedido de declaración de plena constitucionalidad de la ley. Porque, fijate, en ese expediente, en el que se definía si continuaba o no la opresión a las audiencias por parte de una supremacía comunicacional, no se conocía qué pensaba parte de esa audiencia. No estaba incluido, desde esa perspectiva, el daño que genera un monopolio o un oligopolio en la comunicación." "Esa jornada –resalta Ottaviano– es un hito en la breve e intensa historia de la Defensoría. Sin el equipo de profesionales que tenemos, sin su conocimiento y convicción, la presentación hubiera sido casi imposible por los plazos cortos que tuvimos. Pero lo hicimos y, creo, ayudó a inclinar la balanza hacia la defensa del derecho humano a la comunicación, en su dimensión colectiva, social y cultural. Por eso este año fue una bisagra histórica para la Ley de Medios y para las audiencias." «
la niñez, uno de los desafíos
La títular de la Defensoría del Público, la periodista Cynthia Ottaviano, remarca que entre los objetivos del organismo para el próximo año están "concretar la campaña para intentar erradicar la violencia mediática hacia las mujeres, realizar audiencias públicas específicas sobre niñez y adolescencia en todo el país" y promover "el Primer Congreso Internacional de Defensoras y Defensores de las Audiencias". "También multiplicaremos por el país el monitoreo sobre noticieros, en fin, tendremos un año intenso", remata.
Respecto de lo que más rescata del año que se termina, que también es el primero de existencia del organismo que conduce, Ottaviano destacó: "La creación de la Defensoría en sí misma. Ese es el origen de todo. Una creación que partió desde el sueño colectivo que hubo desde la recuperación democrática, pero que por las distintas presiones de las corporaciones mediáticas no se había podido concretar. Tener la oportunidad de materializar ese deseo colectivo es de una potencia simbólica única."
Tiempo Argentino







